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Días atrás, y a pocas horas del estreno de Sép7imo Día en el Luna Park de Buenos Aires, Charly Alberti fue entrevistado por Ari Paluch en el programa radial El Exprimidor. Allí, entre varias apreciaciones respecto del show del Cirque Du Soleil, deslizó la chance de despedirse con Soda Stereo arriba de los escenarios.

• ¿Cómo desarrollaron el cronograma para que la música de Soda esté tan bien reflejada en el arte circense?

– Mirá, fue un proceso muy largo y de mucho aprendizaje. También de sanación. Hubo ciertas condiciones que hicieron que el proceso fuera más fluído. Lo que pasó fue que, en el primer momento que viajamos con Zeta a Canadá, donde íbamos un poco a concretar el cierre del acuerdo con el Cirque du Soleil, acababa de pasar lo de Gustavo. Era un momento muy duro. Aca en Buenos Aires y en otros lugares estaban haciendo muchos homenajes. Algunos reales, otros muy comerciales, todo el mundo estaba haciendo homenajes. Y lo que más me entusiasmó desde el primer día es que la gente del Cirque dijo “mirá, esto no es un homenaje, esto es una celebración. Nosotros queremos celebrar a la banda”. En realidad no es un homenaje a Gustavo, es un homenaje a la banda donde Gustavo está presente permanentemente. Aca lo que se respetó siempre fue el espíritu de Soda Stereo. Tanto Zeta y yo trabajando en el estudio, como todo en general. Por eso lo primero que fue… fue una celebración que al mismo tiempo es un homenaje, y que la presencia de Gustavo es inevitable. Lo extrañamos. De hecho en algunos tracks hay cosas de Gustavo con su voz sola, ese es nuestro homenaje. Lo otro es sensiblería barata.

• El trabajo de las canciones… con algunos temas que están como remix. Se nota que a estos temas que para mí nunca envejecen le pusieron una nota de actualidad muy linda.

– Sí, hubo gente que me dijo “Charly, no sé cómo hicieron pero lograron que Soda Stereo suene a 2017”. Llevó un año y medio armar y digitalizar las cintas, empezar a ver qué había, empezar a trabajarlas. De hecho hubo que adaptar los minutos de los temas a los actos que nos traía el Cirque. Nos decían “bueno, este tema lo voy a necesitar de 4 minutos con 44 segundos”. Ese trabajo de alargar, acortar, generar situaciones, fue muy largo. Siempre lo que se respetó es la musicalidad. Nosotros les dijimos que el límite es lo que nosotros creemos que es musical y natural para Soda Stereo. Si vos venís y pedís algo que no es musical yo no lo voy a hacer, y ellos entendieron que era así, que lo que lideraba el proyecto era la música.

El proceso nos sirvió a Zeta y a mí para curar lo de Gustavo. Nosotros llegamos a su estudio, levantamos los potes y de golpe te encontrás con la voz de Gustavo solo. Fue un momento muy difícil, yo en un momento dije “no vamos a poder con esto, no vamos a poder”. Sin embargo el trabajo nos hizo entender que el destino nos había puesto en esta situación, que lo de Gustavo había pasado, y que la mejor forma que nosotros podíamos salir de esto, honrar nuestra amistad, lo que hicimos como trío, era haciendo lo mejor que nosotros podemos hacer entendiendo que Gustavo estaba ahí con nosotros. El trabajo de Soda Stereo, a pesar de lo que algunos creen… que creen que lo hacía Gustavo solo, era de a tres. En el estudio estábamos los tres, los temas salían de la sala, eso… ese mismo clima de trabajo grupal, fue lo que nosotros llevamos al estudio y revivimos. Por eso lo que se escucha en este disco es totalmente natural, no hay nada forzado, porque justamente llevamos el mismo sistema de trabajo y tomamos las mismas decisiones como si hubiese estado Gustavo ahí.

• El espectáculo está buenísimo, es impresionante, voy a volver a verlo por supuesto. Viene muy bien la venta de entradas ¿no?

– Sí, está muy bien. Por suerte la gente nos está acompañando con esto, está bueno esta especie de notas para que la gente entienda eso: lo que va a ser, lo que va a ver. La gente a veces va con una expectativa de estar saltando y gritando, aunque lo hacen, entienden que esto no es un show.

• Pero los que estan en el campo están como enloquecidos, como si estuvieran en River… es impresionante la adrenalina que había.

– Sí. Hoy por ejemplo a las 5 de la tarde ya había cola. Parece el show de una banda. La gente del Cirque du Soleil no entiende nada, porque nunca en su vida… en ningún espectáculo de ellos en el mundo les pasó una cosa así. No pueden creerlo. Postean un video de Soda Stereo o de las cosas que hacemos para el espectáculo y tiene 10 veces más views que cualquier video que ellos postean de cualquier show que tienen en el mundo. Vender como vendimos nosotros, 30 Luna Park en 15 días, una cosa así… en su vida vendieron esa cantidad de entradas con esa velocidad. Los acróbatas no pueden creer cuando ven a la gente mientras están saltando, me decían “Charly, ví a gente llorando”. No lo entendían, había gente tan emocionada que lloraban. Nunca la gente los aplaudió y les gritó así. Es mucha emoción, mucha emoción la que pasa.

• ¿Es disparatado pensar que algún día vos, Zeta y Benito puedan hacer un show de Soda Stereo?

– A ver… no sé si Benito. Sí creo que en algún momento vamos a hacer algo con Zeta. Alguna despedida. A mí estas cosas de homenajes no me gustan. Pero sí hacer algo, el cantante incluso puede ser Gustavo mismo, porque nosotros tenemos la posibilidad de poder tocar con Gustavo virtual porque somos los únicos que tenemos sus tracks enteros. Así que podría haber algo en un tiempo. También invitando a gente. La vez pasada hablamos un poco con Zeta de esta idea, pero no hay nada concreto. Sería algo muy grande para preparar y hacerlo muy prolijamente como siempre hemos hecho las cosas en Soda.

/ EnRemolinos.com /

10 años desde aquella burbuja en el tiempo, que significó ver al trío nuevamente sobre los escenarios, tuvieron que pasar para poder escuchar lo “nuevo” de Soda Stereo. Una década transcurrió desde esas versiones en vivo, editadas luego en el 2008 en el disco doble sobre la Gira Me Verás Volver, para que Soda Stereo volviera a sonar en nuestros oídos con una nueva experiencia.

Tiempo suficiente como para que se transforme en una mochila, tanto para Zeta Bosio, como para Charly Alberti, al intentar presentar un nuevo sonido, basado en las viejas cintas y pistas de los clásicos de la banda. El ambiguo juego de que lo conocido suene a nuevo, para no repetir fórmulas. A eso es indispensable sumarle un método de trabajo desconocido para ellos: Gustavo, pieza fundamental del triángulo Soda Stereo, no está presente en este nuevo proyecto. O lo está, quizás, más que nunca.

El propio Alberti lo confesó: “Quizás el principal aspecto para nosotros dos fue el desafío de poder hacer esto entendiendo la situación en la que comenzó. Y afrontándolo con entereza, diciendo “bueno, ok, tenemos que sacar esto adelante”, entendiendo que Gustavo ya no está“. Está claro, la lupa se apoya directamente en el trabajo de ambos Soda, e inevitablemente se compara con la historia de la banda, de la mano de Cerati.

Para poder escuchar, sin prejuzgar, la banda de sonido de Sép7imo Día (lanzada en CD y Vinilo en el día jueves) es necesario partir de la base de que, justamente, se trata de una banda de sonido para un espectáculo circense. Un show que recrea la historia y el legado de la banda, indefectiblemente debe manejarse con los temas originales del grupo. Es impensado pretender que Soda Stereo lance un nuevo trabajo, totalmente inédito, cuando el circo rodea justamente los clásicos del trío.

En tal sentido, Sép7imo Día otorga a los seguidores de la banda una vuelta de tuerca en los temas ya editados anteriormente. Sin descansarse en lo conocido, Zeta Bosio y Charly Alberti (con la mano de Adrián Taverna) lograron relanzar cada una de las canciones a un nuevo sonido, revitalizando cada pieza como un trabajo único, como si Soda Stereo estuviera vigente actualmente. Que de hecho lo está, y queda bien claro con la expectativa del público.

Es así que nos podemos encontrar, por ejemplo, con De Música Ligera y una intro extensa, con la voz clara y pura de Gustavo Cerati, llevando a otro nivel al clásico más masivo y reconocido de Soda Stereo. Si bien no está especificado en la ficha del disco, el oído nos permite imaginar que existe al menos la grabación completa de los ensayos previos a Canción Animal, o quizás los tapes del trabajo en los Criteria Studios, de donde se debe haber extraído la intro utilizada para esta nueva versión. Da pie entonces a soñar con que, en algún momento lejano, eso se pueda transformar en un disco inédito de la banda.

Otro de los puntos más altos de este nuevo trabajo, es la remezcla de Hombre al Agua. Uno de los temas perfectos de Soda Stereo, clásico para los set list de sus recitales, giró hacia otra dimensión en este 2017. Una introducción potente (con los coros vibrantes, dignos del LP Canción Animal) y la base Bosio-Alberti que sobresalen durante todo el track, conjugan perfectamente con la voz inigualable de Cerati. De no llamarse “Sép7imo Día”, claramente el corte de difusión de esta banda de sonido debería haber sido Hombre al Agua. Por otra parte, la secuencia de Primavera 0, con guiños a Ameba, Claroscuro y Toma la Ruta, es otro de los puntos altos de este disco.

La belleza de En Remolinos, la vitalidad de Terapia de Amor Intensiva, e incluso la simpleza de temas como Prófugos y Persiana Americana, en sus nuevas versiones, componen un trabajo digno de aplaudir. Como siempre, los matices y gustos personales juegan su propio juego. Quizás las menos logradas sean las versiones remezcladas de los temas interpretados en vivo (como En la ciudad de la furia) o los mixes. El extendido Pic nic en el 4to B / Te hacen falta vitaminas / Mi novia tiene bíceps, es un claro ejemplo de lo que una “banda de sonido refiere”. Los cortes entre los temas, si bien fueron editados conjuntamente, se notan claramente. Sin embargo cabe mencionar, y tener en cuenta a la hora de criticar, que se trata justamente de una mezcla para un show circense, realizado en vivo (aunque sea obvio). Quizás dichos mixes no sean específicos para escuchar a todo volúmen en la casa, sino que permiten continuar con el patrón en común del espectáculo, y cada uno de los actos que lo componen.

Mas allá de algunos puntos flacos (inevitable la mención a Mi novia tiene bíceps y una edición que no convence), estamos frente a un trabajo de nivel, que no desentona con lo que Soda Stereo significa y con lo que ese nombre trae consigo. El peso de llamarse así, y el peso de tener que presentar un disco sin la presencia laboral de Gustavo Cerati, es crudo. Pero Zeta Bosio y Charly Alberti salen bien parados de esta nueva movida.

Difícil es lograr para cualquier grupo un tema exitoso, un hit inolvidable. Pero si a eso le agregamos la necesidad de darle una vuelta de tuerca más a ese hit, más de 20 años después y hacerlo sonar “diferente” pero tan igual, sin que pierda su esencia, la cuestión es más destacable aún. Eso, que escrito suena sencillo, es lo más resaltable de este proyecto: Soda Stereo, como manda su historia, dió un paso más, siempre hacia adelante.

Es necesario comprender que Soda Stereo sigue andando, esté o no Gustavo Cerati (quien fuera el motor en su momento). Soda Stereo va más allá de sus integrantes, ya es parte de la rica historia del rock en el continente. Es parte de la gente, de la esencia de cada uno de los seguidores, es “parte de todos” como cantaba el maestro. Que se sigan editando cosas bajo su nombre, no es más que el reflejo de esa vigencia.

Criticar que se realice un espectáculo con el Cirque du Soleil, criticar que se editen y remezclen las pistas de los clásicos de la banda, no tiene fundamento. La ausencia de Gustavo Cerati no hace más que fomentar la sed de Soda Stereo que tiene el público hoy en día, y elevar aún más la calidad de su trabajo. Redescubrir nuevos giros, sonidos, y efectos en las pistas utilizadas para este show, agranda mucho más el legado de la banda, y sobretodo de Cerati.

No se le falta el respeto a Soda Stereo y a Gustavo. Al contrario, se lo revitaliza, se lo pone en el tapete nuevamente, sobretodo para toda esa generación que jamás pudo ver al grupo en vivo, siquiera en su regreso de 2007. La banda no quedó estancada en su historia, la banda sigue evolucionando. Y ese es el mejor homenaje. Tanto Zeta Bosio como Charly Alberti conocen de primera mano cómo era el trabajo de Cerati, así como sus gustos, por lo que en este caso nos permitimos señalar que valió la espera. 10 años sin escuchar nada nuevo de Soda Stereo, valieron claramente la pena.

En definitiva Soda Stereo logró reconvertirse, aún a costa de lo ya conocido. Este disco suena nuevo, suena vigente, suena actual. Suena a Soda Stereo versión 2017, y eso es lo que llena el alma.

/ Allan Kelly Márquez – EnRemolinos.com /

En la noche de ayer el Luna Park fue testigo de la vuelta a los primeros planos de Soda Stereo, esta vez de la mano del Cirque Du Soleil, y el espectáculo Sép7imo Día. Una noche inolvidable, marcada claramente por la nostalgia entre el pasado, y la tecnología y dedicación de un circo sin precedentes en la escena musical latina.

Zeta Bosio, consultado por los medios minutos antes del comienzo del show, recalcó que Sép7imo Día “tiene mucha emoción. Creo que vamos a poder ver a Soda como nunca la habíamos visto antes, sobretodo vamos a poder escucharlo con los ojos“. Gustavo Cerati mencionó en algún momento la necesidad de que Soda Stereo se reinventara disco a disco, proyecto a proyecto, buscando sorprender, dar un paso más. Tras aquella vuelta en el 2007, quizás lo único que podía llevar a Soda Stereo a esta década que estamos viviendo, era un espectáculo de tal magnitud.

Gustavo está en todos los temas, esto es un homenaje. Es un homenaje a Soda y por ende a Gustavo, que es el que extrañamos todos. Seguramente él estaría muy orgulloso de Sép7imo Día porque tiene que ver muchísimo con el espíritu de lo que siempre hicimos, que es apostar a cosas nuevas, apostar a más. Y este show creo que es el zoom de todo eso“, concluyó Zeta.

Para Charly Alberti el proceso de gestación de este espectáculo marcó un desafío personal, desafío que compartió con Zeta. “Entendemos que esto es importante en todos los aspectos, quizás el principal para nosotros dos fue el desafío de poder hacer esto entendiendo la situación en la que comenzó. Y afrontando esto con entereza, diciendo “bueno, ok, tenemos que sacar esto adelante”, entendiendo que Gustavo ya no está“.

El volver a entrar a un estudio a trabajar con temas de la banda que formaron hace más de 30 años, pero ya sin la presencia de Gustavo Cerati, marcaba un reto y una nueva manera de trabajar desconocida para ambos Soda. “Nos sirvió el proceso para acostumbrarnos, o entender realmente que lo había pasado con Gustavo era una realidad, y tomar eso, convertirlo en energía y hacer lo que hicimos, que es una gran obra musical“. No en vano el estudio elegido fue Unísono, el de Gustavo.

Para la noche de ayer, Charly se encontró emocionado. “Es un gran día“, confesó. “Después de tanto tiempo de trabajo la verdad que tenemos muchas sensaciones desde el primer día que empezamos con Zeta. Un proceso largo, y creemos que hemos hecho algo hermoso, tanto nosotros como la gente del circo, y la gente va a poder comprobarlo y validarlo. Es un show alucinante“.

Fue un proceso de aprendizaje, donde nosotros pudimos aprender a ver la musica en 360 grados y a poder plasmar de la forma más fiel lo que es nuestra historia musical, dándole al circo lo que necesitaba, con todas las necesidades de tiempo y duración para cada uno de los actos, sin desvirtuar lo que fue cada tema de Soda“, finalizó.

En definitiva se trató de una noche histórica. Quizás varios de los fanáticos de la banda miran con recelo este nuevo proyecto, sin embargo nadie puede negar que Soda Stereo está nuevamente dando que hablar, como su historia lo manda. 70 funciones son las que espera Buenos Aires para llenarse de soda en las venas. Luego comenzará un tour internacional (breve escala en la ciudad de Córdoba) que recorrerá los principales países que fueron parte de la Sodamanía en las viejas épocas.

/ EnRemolinos.com /

En julio del año pasado se develó el nombre del espectáculo que poco después empezaría a causar revuelo en Argentina, pero que venía tomando forma en silencio y entre países hacía ya tres años. Días después se ponían en venta las entradas, y aunque los organizadores confiaban en que su apuesta era segura y exitosa, no imaginaban que terminarían haciendo más de 70 funciones solamente en Buenos Aires.

Este jueves 9 lo que hasta ahora ha sido un sueño en desarrollo, finalmente se concretará. Este jueves, 35 personas saldrán a escena ante una multitud que estará colmando las localidades del Luna Park, para inaugurar formalmente Sép7imo día – No descansaré, el espectáculo que el Cirque du Soleil desarrolló en base a la historia de Soda Stereo, una banda que por estos días se siente muy viva.

Daniel Kon, mánager de Soda y mentor de este proyecto, atiende la llamada de El País en plena cuenta regresiva para el estreno. A su alrededor es todo ruido; llegó hace un rato a un Luna Park que no para de vibrar a un ritmo intenso, palpitando lo que pasa y lo que está por venir.

Estos días han sido muy intensos“, comenta Kon tratando de imponer su voz sobre un murmullo inevitable. Dice que en los pasillos hay gente hablando todo el tiempo en distintos idiomas: francés, español, inglés, japonés… Dice también, y ya parece acostumbrado, que es normal escuchar a algún ruso cantando el estribillo de “Té para tres”, poniéndole un acento bien porteño a la palabra “llorabas” porque en la mayoría de los casos este es el primer contacto más cercano que tienen con el español.

El Luna Park se convirtió en el centro de la actividad desde principios de enero. Hasta ese entonces se había trabajado básicamente en diagramar la infraestructura, mientras que el entrenamiento físico y actoral de los acróbatas se desarrollaba en Tecnópolis, una suerte de ciudad tecnológica donde se montan muestras a gran escala de distintos temas. Ahora, casi 200 personas de 14 nacionalidades diferentes pasan a diario por la esquina de Corrientes y Bouchard. “Es una verdadera Torre de Babel”, comenta Kon. “Cada uno debe soñar con la canción del acto que hace“.

El método de trabajo que tiene el Cirque es impresionante. Es como un rompecabezas gigante de esos que cuando ves la caja decís: ¿para qué voy a armar esto?“, cuenta Kon, antes de tratar de poner en palabras lo que vienen siendo estos últimos días de cara a un estreno que causó sensación. Hasta ahora hay 72 funciones programadas (se extienden hasta el 14 de mayo) y prácticamente para la mitad las entradas están agotadas. La sodamanía volvió, así lo sienten los involucrados, y luego se extenderá a Córdoba, Lima, Santiago de Chile, Bogotá y cerrará el año en México, donde todavía no hay fechas definidas. A Montevideo llegaría el año que viene (el Cirque vendrá este año pero con otro espectáculo, Amaluna).

Acá empiezan todos los días pieza por pieza con un schedule muy definido y son súper minuciosos en eso. A tal hora toma el escenario tal acto, a tal hora se prueba vestuario, a tal está aquel aprendiendo a maquillarse porque va a seguir haciéndolo solo durante la gira, y así sucesivamente“, cuenta Kon sobre la interna de las últimas semanas, que desembocarán en un espectáculo que cuenta la historia del adolescente que descubre el planeta Soda Stereo.

Para llegar al estreno, el elenco viene haciendo dos tipos de ensayo: uno que se interrumpe para ajustar detalles, y otro que va de punta a punta. “Es muy estricto el trabajo en un sentido, y es muy creativo a la vez. Es una linda combinación, está toda la locura y el encanto de la creatividad mezclado con el trabajo obsesivo desde lo profesional. Desde el punto de vista de la producción es lo más impresionante que vi en la vida“, afirma Kon, y avisa: “es muy difícil contarlo y ponerlo en palabras, pero pasás el día acá adentro y ves que cumplieron el programa que marcaron hace seis meses“.

• A ver este show va a ir mucha gente que seguramente nunca vio a Soda Stereo en vivo. ¿Qué tanto tuvieron en cuenta eso en el desarrollo?

– Lo pensamos todo el tiempo. Fijate que hicimos el single de difusión ahora y había que hacer un video, y cuando estábamos discutiendo qué hacer se me ocurrió la idea de contar un poquito lo que era Soda, pensando en esta gente nueva. Y ya me pasó que varios muy jóvenes del equipo me dicen: “ah, esto era Soda. La pucha”.

• ¿Cuál fue tu primera sensación cuando viste todo?

– Cuando ví armada la escenografía acá sentí muchísima emoción. Entre la imaginación del Cirque y la realización casi que no hay límites.

• ¿Te imaginabas que iban a superar las 70 funciones solo en Buenos Aires?

– Teníamos mucha fe, si no no nos íbamos a meter a hacer esto. Es carísimo hacerlo, son casi 80 personas de gira, 20 containers enormes recorriendo América Latina y había que apostar fuerte. Por suerte nuestro sueño acá se cumplió y esperamos que se replique.

• Han hablado de que la intención de este espectáculo era llevar a Soda al futuro, no sujetarse demasiado del pasado.

– Exactamente. Eso lo hicimos y eso seguimos haciendo. Yo creo que era muy difícil pensar hacer algo con Soda, con o sin el Cirque du Soleil, que tuviera que ver con la nostalgia del pasado, porque en este caso eso se tiñe de la tristeza de la muerte de Gustavo, y me parece que el mejor homenaje a él era pensar en el futuro. Gustavo siempre dijo: “el pasado me aburre, por eso apuesto al futuro”. Repetir las fórmulas del pasado para Soda era aburrido, y nunca lo hicieron.

/ El País /

Si bien se había anunciado tiempo atrás, finalmente vino la confirmación oficial. Soda Stereo, de la mano de Sony Music, prepara sus próximos lanzamientos discográficos, que vendrán de la mano con el debut del espectáculo “Sép7imo Día” del Cirque Du Soleil.

Es así que a partir del próximo 10 de Marzo, estará disponible en las disquerías, y en el Soda Store (que estará abierto conjuntamente con las funciones del circo en el Luna Park), un box set especial que llevará el nombre de “Caja Negra”. Vale mencionar que dicho nombre era el tentativo, hace 30 años, al disco que finalmente se llamó Signos, el tercer trabajo en estudio de la banda.

“Caja Negra” estará compuesta por 7 vinilos de estudio (Soda Stereo, Nada Personal, Signos, Doble Vida, Canción Animal, Dynamo y Sueño Stereo), que son del remanente de la tirada que Sony Music lanzó en 2015. Además, la caja promete también traer un libro de 40 páginas que trae fotos de cada época de la banda y cuenta anécdotas de las grabaciones con detalles de cómo fue el proceso de grabación de cada uno de los discos. La nota de prensa de Sony Music lo presenta como un libro que “sin duda trae el espíritu de tantos años, el crecimiento, los sentimientos, la transformación y fuerza de Soda Stereo“.

Siguiendo con los productos que verán la luz este 10 de Marzo, se confirma también la edición de la banda de sonido del espectáculo “Sép7imo Día” en formato CD y doble VINILO. Quizás sea lo más interesante de las ediciones que se vienen, puesto que se trata realmente de un material inédito y nuevo para los fans, a diferencia del box set que reúne lo ya editado por la multinacional.

“Sép7imo Día” contiene la música original del nuevo espectáculo. El álbum fue producido por Zeta Bosio y Charly Alberti, y mezclado por Gustavo Borner en Igloo Music (Burbank, USA). La creación de este disco es resultado de un proceso de investigación en el que se digitalizaron y restauraron las cintas originales. Luego se abrieron los multitracks, para trabajar en las nuevas versiones. Así, se encontrarán en las mezclas finales de los nuevos temas, hallazgos en vivo, outtakes de estudio, fragmentos de las canciones originales y mashups imperdibles.

En definitiva, este Marzo se viene con todo. Un box set, y la banda de sonido de “Sép7imo Día”, reviven a Soda Stereo, que vuelve a latir.

/ EnRemolinos.com /

Estamos a fin de año, a un paso de cruzar al 2017, sin dudas uno de los años más movidos en lo que a Soda Stereo refiere, tras aquel 2007 donde los vimos volver. Con “Sép7imo Día”, el espectáculo del Cirque du Soleil, que basará su obra en la música de Soda Stereo, se vislumbra una catarata de ediciones y reediciones, como nunca antes en la historia del grupo. Los fanáticos agradecidos.

A la ya conocida idea de editar un CD y DVD con la música y el espectáculo del Cirque, que contará con las reversiones realizadas por Zeta Bosio y Charly Alberti de las pistas que contendrá la obra, se le empiezan a sumar diferentes artículos que celebrarán los 20 y 10 años del Ultimo Concierto, y del regreso, respectivamente, de la banda a los escenarios.

Es así que, a modo de primicia, podemos confirmar que se viene La Biografía completa de Soda Stereo, el primer libro que resumirá y contendrá la historia de la banda en su totalidad, desde sus comienzos, hasta el show del 21 de Diciembre de 2007, que marcó a la postre la separación del grupo, y la despedida de los escenarios definitivamente.

Marcelo Fernández Bitar, reconocido periodista argentino, y quien fuera el redactor de aquella primera biografía editada a fines de 1988 (y que fuera reeditada sin agregados en 1991), será el encargado de brindarle a los seguidores este nuevo tomo, que tomará como base aquel de 1988, para finalizar la historia del grupo más importante de Latinoamérica.

Aquella primera obra, editada por El Juglar, fue ícono para entender la historia del grupo en épocas donde la banda pasaba meses sin tocar o estar siquiera en Buenos Aires. Donde la información era recibida en cuenta gotas, y se repetía en las diferentes revistas especializadas en el rock local.

En este caso la biografía definitiva será editada por Sudamericana, y nos fue reflejada por el propio Fernández Bitar como una “versión ampliada y corregida de aquel primer libro“.

Contendrá nuevos testimonios de los integrantes de la banda y de allegados, así como toda la historia faltante desde 1988 hasta 2007, con datos e imágenes inéditas que verán la luz en este nuevo libro.

Como si fuera poco, además, se agregará una especie de apéndice para referirse y relatar de primera mano lo que respecta a SodaCirque, y toda la trama secreta que llevó a la concreción de este espectáculo que dará la vuelta al mundo de aquí en adelante.

La fecha de lanzamiento está prevista para Febrero de 2017 en Argentina, apenas semanas antes de que comience la gira Sép7imo Día por el continente. El libro será editado en Argentina, Uruguay, Chile, Perú y México, restando confirmar más países que obviamente también lo obtendrán.

Se trata entonces del primero de los artículos que verán la luz en este 2017 referidos a Soda Stereo. El primero de una larga lista, que contiene CDs y DVDs como cabeza de lanzamiento. Pero eso será motivo de un nuevo artículo más adelante.

/ EnRemolinos.com /

Zeta Bosio presentó en la tarde de ayer su autobiografía “Yo conozco ese lugar” en la Sala de las Artes de Filsa, en Chile. En 355 páginas, el bajista y fundador de la mítica banda argentina Soda Estéreo, recordó en detalle los parajes más desconocidos e íntimos de la historia del grupo, como la convivencia y manera de relacionarse con el vocalista Gustavo Cerati.

El bajista comentó que tardó 4 años en escribir el libro. Además de sus propias vivencias, el músico explicó que tuvo la oportunidad de reconstruir parte de la historia del grupo apoyado también las experiencias de los miles de fans de la banda. “Han sido todos muy buenos momentos. Repasar toda la historia fue como cambiar de nombre a todos los archivos que tenía, actualizarlos y quedar como en paz. Repasar la historia de esta forma y ordenarla de vuelta, me hizo muy bien“, contó Zeta Bosio, durante una conferencia de prensa en Estación Mapocho.

Uno de los aspectos centrales del libro, según Bosio, fue recordar el gran concepto de “Familia Soda”, sentimiento que hasta hoy preserva y que mantiene viva su eterna amistad con Charly Alberti, con quien sigue desarrollando proyectos en común. “Yo repetiría lo mismo, nuestra relación, la que tuvimos, la manera en que nos pudimos comunicar con Gustavo y con Charly. Ellos son parte de mi cuerpo, somos una unidad. Es muy loca la hermandad que se genera. La relación con estos chicos fue algo muy especial“, aseguró Zeta muy emocionado.

Pero el bajista reconoce que no todo fue miel sobre hojuelas. De hecho, justamente en este proceso de repasar la historia de la banda, Zeta explicó que también resurgieron los momentos más difíciles de la banda como los problemas al interior del grupo, desde las drogas y peleas por los derechos de autor hasta el accidente cerebrovascular que le cobró la vida a Cerati.

• ¿Cómo recuerdas a Gustavo, sientes que de alguna manera te quedó pendiente algún tema o proyecto con él?

– Sí, en verdad. Los accidentes te lo llevan tan rápido, que siempre queda algo por decir. Teníamos planes, proyectos, habíamos recuperado la relación, estábamos más grandes y podíamos hablar de muchas cosas. Son cosas que pasan. Lo extrañamos un montón. Había una forma de trabajo, una relación de diálogo. Sabemos que está ahí y es muy emocionante trabajar en solo con las voces, el poder editar los mejores momentos, es como si estuviéramos en el estudio juntos. Extrañamos su presencia.

Zeta, además, reconoció que no quiso abordar en profundidad el accidente cerebrovascular de Cerati, que se produjo el 16 de mayo del 2010 en Caracas, más bien por respeto a la familia del vocalista y porque el libro justamente lo estaba terminando de escribir por aquellas fechas. “Fue un momento muy doloroso para todos. Estaba muy fresco todavía y me parecía que había un proceso con ellos, de intimidad. No considero que sea bueno mostrar al público todo los que hacíamos, cada uno de los sentimientos. No me pareció apropiado mostrarlo en el libro, estaba muy fresco el dolor y es una cuestión que espero que entiendan y que se puede respetar. Toda la familia Soda esta muy dolida, no era el momento y el lugar. Esta última etapa, me hizo reflexionar mucho sobre lo que tuvimos e hicimos, ahora que ya no lo tenemos. Recién ahí tomé conciencia de quien era Gustavo“.

También el músico se refirió al musical-homenaje de Soda que se realizará con el Cirque du Soleil. “Es una fábrica de magia y nos pareció una buena idea de intentar algo. Pudimos transmitir lo que significó esta banda para Latinoamérica. Vamos a estar con Charly (Alberti) y va a ser algo increíble, inolvidable, una experiencia completamente distinta incluso para mí, que lo disfrutaré desde la butaca, así que supongo que me va a sorprender también“, dijo.

/ Showbiz / Publimetro – Foto: Jonatan Moreno /

Desde el 9 de marzo, en el Luna Park, Soda Stereo y el Cirque du Soleil harán historia juntos con Séptimo día, una obra que reúne a ambas entidades. Pero el espectáculo empezó hace unos días, no bien salieron a la venta las entradas. Y lo que experimentamos es una nueva Sodamanía. Si el show se realizara en River ya podríamos decir que se colmó la capacidad de tres estadios: 200 mil entradas vendidas, lo que equivale a 30 funciones en el viejo templo del boxeo.

Una vez finalizada la residencia en el Luna, la obra saldrá de gira tal como lo hacía Soda en los 80 y 90 o, ayer nomás, en 2007, en aquel regreso que describieron como una burbuja en el tiempo. En mayo desembarcará en Córdoba y luego iniciará su periplo por América latina: Lima, Santiago, Chile; Bogotá, el DF mexicano, Guadalajara y Monterrey. El año que viene habrá una segunda vuelta por Estados Unidos y otros países del continente.

En la sala-estudio-búnker de Charly Alberti muchas cosas llaman la atención de los ojos que ingresan por primera vez. Motos, cuadros con discos de oro, la revista Url que el baterista publicó por un tiempo a fines de los 90. Pero nada seduce más que una lista de canciones de Soda Stereo pegada contra una pared. Clásicos argentinos, latinoamericanos, canciones adheridas a nuestra piel. Son recuerdos, son familia, son presente y también son dolor. Gustavo Cerati es una figura recurrente, una presencia demasiado potente como para ser soslayada.

Estamos en Florida, a unas pocas cuadras de Unísono, el estudio que ideó, creó y construyó el hacedor de esas canciones que nos acompañarán por siempre. Sin duda su “fuerza natural” hizo lo suyo para que esta comunión entre el Cirque du Soleil y Soda Stereo se cristalizara.

Buena cosecha la de 1984. Ese año, mientras Soda Stereo sacaba su primer disco y florecía la primavera alfonsinista, en Canadá el Cirque du Soleil giraba con su ópera prima. Más de treinta años después los caminos de ambos se cruzarían.

Si bien hay antecedentes poderosos como Love (The Beatles) y One (Michael Jackson), es la primera vez que la compañía ideada por Guy Laliberté coproduce artísticamente un espectáculo con una banda y, claro está, la primerísima vez que lo hace con un grupo de América latina.

Es un homenaje a las viejas canciones de Soda“, asume Zeta Bosio. Es eso y es más: es el planeta Soda Stereo tal como lo está imaginando un equipo integrado por buena parte de la plana mayor del circo del sol, con Michel Laprise y Chantal Tremblay a la cabeza (directores de creación), más Dominique Lemieux (diseño de vestuario), Heather Shaw (diseño de set), Germain Guillemot (director de acrobacias), Hernán Nupieri (diseño de sonido) y Jazmín Calcarami (diseño de maquillaje), estos dos últimos tan argentinos como el trío que motivó el espectáculo.

Envueltos en la música

Dividido en cuadros, Séptimo día tendrá distintas situaciones acrobáticas, escenográficas y poéticas que acompañarán las canciones. Y la tarea de volver a esas gemas, seleccionar las que participarán de la obra, hurgar en las cintas originales, cortar y extender pasajes según amerite, está siendo llevada a cabo por Charly Alberti, Zeta Bosio y el sonidista histórico de Soda, Adrián Taverna. La familia Cerati acompaña y apoya este nuevo y original retorno del trío.

Nunca estuve tan alejado de Soda porque soy el que se encarga de las redes sociales“, cuenta Charly, quien en los últimos años -al frente de la ONG R21- giró por América latina, pero con otro propósito: alertar sobre los cambios climáticos e incentivar a que todos nos comprometamos con modificar nuestra conducta para lograr una “Latinoamérica sustentable”. “La verdad que viajar por el continente como promotor de la sustentabilidad también está cerca de lo que hacía con Soda, porque el contacto con el público sigue teniendo mucho de emocional. El chico que va a una conferencia por primera vez seguramente sea un fan acérrimo de la banda. El cariño de la gente nunca se fue, es más, se incrementó tremendamente a partir de lo que pasó con Gustavo. Te abrazan el doble, te quieren el doble, te valoran el doble.

Después de la gira de 2007, en la cabeza del trío rondaba la idea de volver cada cinco años a Soda, algo así como lo que hacen los Fabulosos Cadillacs. “Nos quedamos con la idea de volver cada cinco años, ese era el plan -asegura Charly-. Nos había gustado tanto, nos habíamos llevado tan bien y solucionado nuestros problemas de saturación… Soda se separó por eso, no por una pelea, por saturación. Crecimos juntos, fueron viente años todos los días juntos y un día, como una pareja, dijimos no va más“. Pero una pareja de tres.

Sí, se barajó la idea“, admite luego Zeta. El bajista llega tarde a la cita -una mañana fría, lluviosa, desangelada- y eso no sorprende a los que lo conocen. “¿Siempre empezás tan temprano?“, le pregunta a Charly no bien es recibido por el dueño de casa. Ya sin abrigo y dispuesto a conversar, se explaya: “Fue tan interesante lo que pasó en la vuelta de Soda que nos sorprendió a nosotros mismos. Pensamos en la situación de la burbuja, que es lo que fue; pero cuando terminó dijimos: «qué lástima, la estamos pasando tan bien». Es como si hubieran desparecido los fantasmas que hacían que las cosas se nublaran. Eso daba pie a la incógnita. ¿Cómo sería un disco nuevo de Soda si nos poníamos a trabajar en eso? Porque Gustavo hacía muchos años que estaba trabajando solo. Volver a hacerlo con el grupo hubiera sido refrescante“.

Emoción a flor de piel

Recurrir a las cintas originales de cada disco de estudio del trío resultó tan necesario para emprender la producción musical de la obra como conmovedor. Aún hoy, después de meses de trabajar en estudio con el material, Charly y Zeta se muestran conmovidos. “Tiene algo muy especial este show y es el reencontrarnos con la historia viva de nuestra música -comenta Charly-. Primero digitalizamos las cintas originales antes de que se estropearan definitivamente y ahora estamos trabajando con esas grabaciones. Y es como entrar en una máquina del tiempo. En el momento que ponés Vitaminas (“Te hacen falta vitaminas”) y escuchás la batería sola, la guitarra sola, la voz de Gustavo, lo que decíamos en el medio? Es fascinante volver a pulir y a trabajar sobre esas joyas“, asegura.

Para Zeta, este proyecto que nació como una idea tripartita entre Roberto Costa (fundador y presidente de PopArt Music), Daniel Kon (manager de Soda y director de Triple Producciones) y Diego Sáenz, (ex mánager de producción de Soda y actual CEO de Popart Music) que logró captar la atención del Cirque, se va a cristalizar como un “viaje onírico, una especie de sueño 3D. Hay una historia pero básicamente se trata de sensaciones que se producen a través de las canciones y en la interacción con la gente. Porque va a ser muy importante el público. Algunos van a estar prácticamente en el escenario“.

Charly y Zeta fantasean con la idea de “ver a Soda desde la butaca“. Y algo así sucederá a partir del 9 de marzo, cuando empiece a rodar Séptimo Día. En el aire queda flotando una pregunta: ¿qué pensaría Gustavo Cerati de esta comunión entre el trío y el circo? “A Gustavo le encantaban los proyectos insólitos -comenta Zeta-. Tanto con el grupo como con su carrera solista siempre aceptó desafíos de situaciones que muchos hubiesen evitado. Esto le hubiera fascinado. Que tus viejos temas puedan tener este homenaje artístico? Los cuadros son tan bonitos que constituyen un tributo a las canciones y él no hubiera dicho que no. Pero no puedo dejar de pensar que si estuviese Gustavo quizás estaríamos pensando en hacer un nuevo disco de Soda.

/ La Nación /

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