Review: "Siempre es hoy", de Gustavo Cerati

Review: “Siempre es hoy”, de Gustavo Cerati

Siempre es hoy fue, a la distancia, tal vez el disco más arriesgado en la carrera de Gustavo Cerati. En el punto máximo de su alejamiento de Soda Stereo, este disco fue editado el 27 de noviembre de 2002 y cosechó críticas dispares. Desde Bocanada habían pasado ya 3 años y en el medio hubo 2 discos (+ Bien y 11 Episodios sinfónicos) que mitigaban la espera de la salida del primer disco de canciones nuevas de Cerati del nuevo milenio. Producido por 2 músicos de la banda mexicana Control Machete, quizás ahí resida el germen del error que hizo de SEH un disco que no supo estar a la altura de sus compañeros de escudería. También atentaron contra el resultado artístico de la placa la extensión en el tiempo de las sesiones de grabación, iniciadas en 2001 y los parates que tuvo en el medio, sumado a la ruptura matrimonial con Cecilia Amenábar luego de develarse la relación que mantenía con Deborah De Corral (quien aparece en el disco y también parcialmente en la contratapa del mismo)

El largísimo CD arranca con los beats cruzados de Cosas imposibles, el hit del disco que fue primer corte, le sigue No te creo, con más soniditos digitales que enrarecen la atmósfera cargada de tensión que sugiere el tema y edulcoran su tinte rocker. La letra sabíamos a quien iba dirigida. Luego llega la dynámica Artefacto, un rock de mediano octanaje que sin embargo fue corte y tuvo su correspondiente clip, registrado en varios puntos de la gira nacional.

Con Nací para esto aparece una de las pocas grandes canciones de este CD. Harrisoniana 100%, es una canción de bienvenida al nuevo amor contando el tiempo que pasó sin encontrarla… “lo terrible del mar es morir de sed” es la frase que sintetiza todo ese sentimiento. En Siempre es hoy, Gustavo Cerati cae en la falta de criterio (filtro) que caracterizan los trabajos de, por ejemplo, Andrés Calamaro y Litto Nebbia, que ponen la mayor cantidad de canciones en cada disco. Destinado en un principio a ser doble, la escucha ya comienza a pedir aire y tanto con la erótica Amo dejarte así como con Tu cicatriz en mí eso no sucede, ya que aparecen de vuelta los insoportables ruidos de la dupla Sacha Triujeque y Toy Hernández, que parecen sacados de los discos pop de Verónica Castro.

Señales luminosas sigue en el pozo del disco, y se convierte en una de las peores composiciones del Maestro… hasta que aparecen en el tracklist pegados Karaoke y Sulky. El primero describe con una letra ingeniosa (parentesco con las del primer Soda) los gran hermanos y bares que para ese entonces saturaban la pantalla de la TV, el clip del tema es excelente y hasta aparece Roho, el peluquero del rock. Sulky, con el recordado Domingo Cura en el bombo, revisa la veta folklórica de Cerati y de paso les regala una cortina a los programas de TV agropecuarios.

Los cuatro temas siguientes (Casa, Camuflaje, Altar y Torre de marfil) me llevan a preguntarme. ¿Qué pasó Gus? ¿Por qué cascotearte el rancho vos mismo? Teniendo, como todos sabemos, 33 de mano y el ancho te fuiste al mazo… ay ay ay. Son temas para el olvido, me reconozco fan de Soda / Cerati hace 20 años, pero, lo sé, nadie es infalible, y en la eterna comparación Gustavo Cerati / Paul McCartney, este es su Press to play (disco horrendo de Macca de 1986, pésimamente producido por Hugh Padgham, quien producia a Sting y bué, que querés…). Sin embargo el Gran Mago del Rock Latinoamericano deja para el final los mejores temas para intentar salvar a un CD que ya había naufragado.

Fantasma continúa la línea “crooner” que inauguró Bocanada y explayó en los 11 Episodios sinfónicos. Malherido de amor, levanta la guitarra y se acuerda por un momento de Led Zeppelin para decir que está Vivo, gran balada rockera si las hay, que junto a Sudestada nos regalan los sonidos del piano de nada más ni nada menos que Charly García, quien cumple al pie de la letra en su rol de pianista invitado.

Para finalizar este disco desparejo, Especie es otra canción de amor (idealizado… que boludos nos ponemos los hombres cuando nos enamoramos ¿no?) para Debbie, nuestra Marianne Faithful de cabotaje. Baboso, el CD termina con las palabras “kiss me… kiss me”, ordenándote que será mejor que deempolves el viejo LP de The Cure…

Javier Cuenca
De Rosario, Argentina, es seguidor de Soda Stereo desde 1989. Músico y periodista, integró desde 1996 a 2012 la banda Newbery. Colabora en la sección discos y singles de la revista beatle “Glass Onion” y lleva adelante también “El Salón de Man Ray”. Desde 2015 escribe reseñas en Bailando esta maldita canción.