Review: "Satélite Cerati", de Gustavo Cerati

Review: “Satélite Cerati”, de Gustavo Cerati

Gustavo Cerati, tras su partida, ha pasado al mismo estatus en el cual están John Lennon, Freddie Mercury y Jimi Hendrix. Todo lo que tenga su nombre, o el de su banda, será noticia, y la industria discográfica, a la cual el pertenecía, seguirá sacando material , ya sean compilados de su discografía original (Infinito, 2015), discos de remixes (Sép7imo Día, de Soda Stereo, 2017) o este que reseñaremos hoy, el cual es muy particular, ya que se trata de una compilación de algunas de las tantas colaboraciones que Gustavo Cerati hizo durante su carrera.

Con un título que recuerda a David Bowie (Looking For Satellites, Earthling, 1997) y una portada que en la primer impresión parece una nave espacial soviética de los años 50 o 60’s, Satélite se centra en las participaciones que Gustavo hizo desde su voz en el período 1998-2009, o sea, en el tramo que comprende la etapa post-Soda Stereo.

El disco comienza muy apropiadamente con Traeme la noche, versión en castellano – escrita por Gustavo – de Bring On The Night, de The Police, que apareció originalmente en el disco Reggatta de Blanc, de 1979. La versión de Cerati se dio en el marco del disco tributo Outlandos D’ Americas (1998) editado inicialmente por el sello independiente Ark 21, perteneciente a Miles Copeland, hermano de Stewart (bateista de los Police) y manager de Sting.

La idea original para este cover era que Stewart Copeland tocara junto a Andy Summers para así complementarse con Cerati. La apretada agenda de Copeland, que lo tenía ocupado con diversos trabajos en soundtracks de películas y videojuegos, permitió que el banquito de la batería fuera ocupado nada menos que por Vinnie Colaiuta, baterista de Sting desde siempre y considerado uno de los mejores bateros del mundo. Lo interesante fue que Cerati no actuó como un fan entregado que está de invitado, sino que se hizo prácticamente dueño de la situación y llegó al estudio con una idea precisa acerca de como debería sonar el tema, y no ser meramente un cover.

Fue así como le dio sus ideas a Colaiuta y a Summers acerca de la guitarra a este último y de la batería al primero (recordemos que Cerati se describía a si mismo como un gran “baterista mental”) y ellos, despojados de toda pose de dioses o divos del rock, accedieron. Fue tal el clima de camaradería que finalmente se estableció en la grabación del tema, donde Gustavo inclusive invirtió el “backing vocal” grave del original para mandarlo directamente al frente, que se quedaron a la mezcla final Summers y Cerati incluso cuando el estudio de grabación (en Los Angeles, California) estaba parcialmente inundado a causa de una impiadosa lluvia. Meses más tarde, un asombrado Stewart Copeland le sugirió – via Miles – a Cerati formar una banda donde el ocupara el lugar de Sting.

Eso sucedió una mañana en vivo en el programa radial de Mario Pergolini, cuando Miles irrumpió al aire, en medio de una entrevista a Cerati, invitandolo directamente a reformar a The Police. Gustavo, gratamente sorprendido, agradeció el convite, pero lógicamente y con mucha elegancia, declinó la oferta en pos de su flamante carrera solista. Algunos pensarán que hizo una locura, yo creo que fue lo más acertado. Dentro del tema en si, el clima va creciendo y la letra incluye una línea cambiada por esas cosas de las traducciones que es igualmente genial; mientras la letra de Sting era “when the evening spreads itself against the sky” (Cuando la tarde se despliega contra el cielo), Cerati la tradujo como “La oscuridad tendió su red al mar”. Sublime. Y el trabajo de Vinnie (con sugerencias de Gustavo) es soberbio, aunque si tenemos bien escuchado su desempeño, la sorpresa no es tanta.

A lo largo de no pocas entrevistas, pudimos apreciar el coqueteo de Cerati con el tango, a tal punto que en una charla con Dolores Barreiro (El Rayo, se acuerdan?) lo eligió por sobre otra música folklórica que es el cuarteto cordobés. Y su “ejemplo” de tango fue una entonación de Canción animal. Fuera de toda broma, Gustavo en el movido 2007 se subió al grupo “Bajofondo”, capitaneados por el argentino Gustavo Santaolalla y el uruguayo Juan Campodónico, quienes junto a otros 6 músicos fusionaban la música rioplatense con cosas electrónicas y elementos del rock y del hip hop, aumentando la paleta de sonidos al incorporar en su tercer disco – Mar dulce – a estrellas de la música internacional como el británico Elvis Costello, la portuguesa Nelly Furtado, Lágrima Ríos, símbolo cultural de Uruguay, el bandoneonista japonés Ryota Komatsu y Gustavo Cerati, quien muy cómodo canta El mareo, que tuvo su correspondiente videoclip y hasta hubo una presentación en vivo que pudimos ver por televisión, en la entrega de los premios Gardel del 2008, hubo otra también en la Creamfields.

Emmanuel Horvilleur no es un músico frecuentemente asociado al Universo Soda / Cerati, pero de alguna manera la conexión es fuerte, ya que el bajista original de Illya Kuryaki And The Valderramas es el señor Fernando Nalé (de pie). Por eso no es difícil imaginar a Emma y a Gus intercambiando palabras, o mejor aun, sonidos. Y para nuestra fortuna, los 2 se juntaron en 19, alojado en el disco de Emma Mordisco de 2007 (¿descansó Gus en ese año?). El tema recuerda, si, un poco al hit de Gustavo Crimen (y el video ni te cuento) pero tambien la batería tiene cierta reminiscencia de Under The Bridge de los Red Hot Chili Peppers…

Acá llegamos a uno de los puntos mas importantes no solo de este disco, sino de la música argentina, dado el encuentro con una de las grandes voces del siglo XX: Mercedes Sosa. En junio de 2009 se publicó Cantora, un homenaje a la cantante tucumana que habría de fallecer apenas 4 meses mas tarde. Dentro del proyecto que incluyó artistas tan variados e importantes como Joan Manuel Serrat, Leon Gieco, Joaquin Sabina, Shakira, Charly Garcia, Leopoldo Federico y Caetano Veloso, allí estuvo Gustavo para grabar su dueto con La Negra. El tema elegido fue la dulce Zona de promesas, del disco homónimo de 1993. La emoción se apodera de toda la canción, y hasta se puede notar cierto temblor en la voz de Cerati. No era para menos. En una canción que habla de una madre, justo Mercedes, con esa figura maternal para el mundo de la música, la canta y eleva el tema de Soda (que ya había sido versionado en 1993, poco antes de la salida de la version de Soda, por Fabiana Cantilo) a otro nivel.

Y si hablamos de nivel, este sube mas con un tema de Spinetta, interpretado por Lito Vitale y con Gustavo en la voz. Se trata de Los Libros de la Buena Memoria (Invisible, El Jardín de los Presentes, 1976) con toda la carga de la letra y la interpretación de un admirador de la obra spinetteana. El tema originalmente se lanzó en un disco doble que celebraba los 40 años del Rock Argentino llamado Escuchame Entre El Ruido, producido por el mismo Vitale, en el cual participaron Miguel Cantilo, Hilda Lizarazu, David Lebón y Alejandro Lerner, entre otros y en donde se da la curiosidad que dentro de un mismo disco están tanto Gustavo Cerati como Carlos “El Indio” Solari. Ah, y en aquel disco – de 2006 – está Celeste Carballo haciendo un tema de Soda. Si se podía lograr algo que empardara la sutileza de aquel clásico grabado por Spinetta, Pomo, Machi y Tommy, Vitale lo logró asombrosamente, y Gustavo se siente muy suelto cantando algo que seguramente cantaba escuchando el disco cuando volvía de la escuela en Villa Urquiza.

202 nació de las cenizas de Santos Inocentes (una de las bandas que en 1997 teloneó a Soda en El Ultimo Concierto en River) y mantiene 3 de sus integrantes. Emanuel Cauvet, su baterista, tocó en la banda de Gus en la época de Siempre es hoy, participando inclusive en la grabación de algunos temas de Ahí vamos. Desde el papel. Una balada dark, que toma cuerpo conforme va transcurriendo el tiempo y que va preparando el terreno para que aparezca Gustavo y la canción pareciera que hubiese sido escrita pensando en su VOZ. Pero parece muy corta dado el disfrute.

En 2003, tras la edición de Reversiones Siempre es hoy, se dio un parate en la carrera de Gustavo que duró hasta 2006 cuando publicó Ahí vamos, si es que no tenemos en cuenta Canciones Elegidas 93-04 que nos regaló Tu locura como inédito. En el medio, en 2005, y bajo esa fiebre de discos retrospectivos de canciones del rock argentino, apareció Fabiana Cantilo con un disco que la trajo de vuelta a los primeros puestos de las ventas de discos y a las altas rotaciones en los canales de musica y las radios. Se trata de Inconsciente colectivo y tuvo como invitados a Fito, Daniela Herrero, los cantantes de la Bersuit y Gustavo como figura principal, ya que el primer corte fue Eiti Leda, cover del primer disco de Serú Girán y clásico del rock en castellano. Además de cantar, Cerati aportó sus guitarras y el resultado es explosivo. La acústica en la segunda mitad del tema y la eléctrica decorando con pinceladas al estilo de Steve Hackett, de Genesis. La colaboración entre Fabi y Gustavo era algo que se venía postergando desde los años 90, cuando ella le ofreció la producción de su disco solista Golpes Al Vacío (1993). Como no pudo ser, Gustavo le cedió Zona de promesas y la producción recayó en Carlos Alomar (les suena?)…

Sueño en gotas es una más que acertada descripción del tema homónimo de D-mente, la banda de Andrés Giménez, actualmente en De La Tierra y ex A.N.I.M.A.L. (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar), de donde surgió el baterista Martín Carrizo. Este tema, originalmente publicado en el álbum debut epónimo de la banda (2006), aqui se presenta en una versión acústica que venía como bonus track del disco, donde la canción va siendo llevada por la voz de Giménez hasta que entra Gustavo y la canción entra en otra dimensión. El tema, a pesar de pertenecer a una banda que hacía un rock más duro que el del invitado, al volverse acústico se acopla sin problemas al estilo de Cerati.

Lo que viene acá es la reunión cumbre de las reuniones cumbres: Luis Alberto Spinetta y Gustavo Cerati. Gustavo, lo sabemos, fue gran seguidor de la obra de Luis desde muy chico, sus impresiones acerca de discos como el primero de Invisible o Silver Sorgo en aquel bello especial de 2006 de la Revista La Mano son más que elocuentes, sin embargo, la historia se remonta hacia los dorados (y de los otros) días de Soda Stereo. Como ya se dijo en este lugar, Té para tres es una evocación del padre biológico de Cerati echando mano de la presencia referencial de su padre musical, más adelante, en su primer disco solista, grabó Bajan del disco Artaud (1973) en una versión que le hizo parar la oreja a su autor.

¿Y cómo no recordar el riff de Cementerio Club, de aquel mismo disco, en el medio de la versión “plugged” de Té para tres de 1996? O las referencias al riff de Post Crucifixion (Pescado Rabioso) en las rendiciones en vivo de Paseo inmoral o No te creo. Tambien en este mismo disco Gustavo nos deleitó con su voz cantando Los Libros… pero el reunirse con uno de sus maestros era una tarea pendiente desde, por lo menos 2001. En el último show de la Gira Bocanada, en San Rafael (Mendoza, 15 de febrero de 2001) Cerati abrió el show de esa noche para Spinetta, pero más allá de la insistencia del primero, no hubo juntada en el escenario de los dos. Hubo que esperar a 2007, en el multitudinario concierto que Gus realizó de manera gratuita en Buenos Aires, para que la invitación surtiera efecto.

Allí juntos interpretaron, justamente, Té para tres y Bajan (Spinetta se quedó con ganas de hacer Persiana americana (¡!)) pero no sería sino hasta 2009 que se volverían a juntar para hacer esos mismos 2 temas, aquí presentados, en un contexto mucho más poderoso. El 4 de diciembre de ese año, Spinetta celebró sus 40 años de carrera con un megarrecital llamado “Spinetta y Las Bandas Eternas”, donde, en un milagro que solo el Flaco nos podía dar, se juntaron, además de la banda solista de Luis, Almendra, Pescado Rabioso, Invisible, integrantes de Jade y Los Socios del Desierto (con el Bebote Malosetti en lugar del fallecido Tuerto Wirzt en la batería), además de invitados de la talla de Juanse, Fito, Charly García y, por supuesto, Gustavo Cerati, quien tocó esos 2 temas acompañado por parte de la banda solista de Spinetta – Nerina Nicotra en bajo, Guillermo Vadalá en guitarra y Claudio Cardone en teclados – con el agregado de nada menos Gustavo Spinetta en la batería. El ex Illya Kuryaki y actual batero del actual grupo de Tito Losavio (Man Ray) fue quien grabó originalmente Bajan, junto a su hermano en 1973, por lo cual la frase de Cerati “Si hay un sueño cumplido, es este” es tan hermoso como ciertamente conmovedor.

Otro maestro que encandiló a Gustavo en sus días de niño, que duda cabe, fue John Lennon. Infinidad de veces hemos leído como el haber visto a los Beatles en la tele haciendo Twist And Shout lo llevó a pararse frente al espejo con una guitarra y lo cuanto que lo había afectado el asesinato del músico británico en 1980. En 2006, la banda tributo “Los Durabeat” editó un disco con versiones de los Fab y temas de sus integrantes como solistas en homenaje a uno de sus guitarristas fallecido recientemente: Eduardo Rogatti, uno de los violeros mas conocidos dentro de la banda de Leon Gieco, quien en 1982 fue uno de los tantos que se probó para ir de segundo guitarrista en Soda Stereo, que al no quedar, de todas maneras recomendó a un muy buen alumno suyo, de nombre Richard Coleman. Volviendo a Lennon, los Durabeat hicieron un muy buen cover de I’m losing you (Double Fantasy, 1980) donde Gustavo Cerati sorprende cantando muy bien en inglés. Una lástima que Gustavo no haya aportado la guitarra, teniendo en cuenta el estilo del tema, que podría haberle dejado un solo con alto poder de fuego.

Sin dudas, uno de los artistas a escuchar a partir de este compilado es el grupo Telefunka. Los mexicanos, oriundos de Tehuacán (Puebla), a pesar de su descripción como “música electro acústica”, en este single, Electroshock, tienen mucho de ese electro pop tan caro a grupos como Justice o Daft Punk, y la modulación cuasi robótica de Gustavo como invitado, dejan al tema a punto caramelo para la pista de baile. Si bien este track salió editado en 2007, no hubiese estado desentonado en un disco como Siempre es hoy.

No Lo Soporto es una banda formada en el año 2002, y, si bien fue apadrinada y bendecida por Luis Alberto Spinetta en sus comienzos, fue Gustavo quien las eligió como Banda Revelación en la encuesta anual del Si del diario Clarín en el 2005. Para el segundo disco, Avión, de 2008, Gustavo se ofreció, según cuentan las NLS en su página de facebook oficial, para estar en el tema Nunca iré y su correspondiente video además de ceder gentilmente el estudio Unísono para la grabación. Evidentemente, a Gus le gustaba y mucho NLS y paradójicamente, ellas jamás fueron invitadas a ninguno de los múltiples homenajes que se le hicieron a Cerati hasta no hace mucho (cosa que actualmente solo quedó relegada a las bandas tributo). Pero, en un innegable acto de justicia, Nunca iré se transforma en el penúltimo track del disco. 2008 fue el año de edición de esta joyita pop rock, que se acerca al sonido de lo que un año después Gustavo nos mostraría en Fuerza Natural y en el clip, además de Cerati, aparece nada menos que Fernando Samalea.

El disco concluye con Tesoro, del gran Leo García. Otra reunión cumbre, esta vez, de dos grandes amigos, colegas y dos de las mejores voces de la música argentina del último siglo. Extraído del disco Cuarto creciente, de 2005, era el tema que lo cerraba, y Gustavo accedió a este tema porque, según dijo por ahí, se identificaba mucho con la letra… y si, bastante razón tiene. Esa relación músico / fan que no deja ver siempre sus límites de manera clara . Y aquí es un muy buen tema que cumple la misma función. Leo fue el primer solista de quien se publicitó con creces el trabajo como productor de Gustavo, más precisamente en el disco Mar, de 2001, cuyo mascarón de proa fue “Morrissey”.

Lo cierto es que la relación García / Cerati viene de los 90, cuando Gustavo conoció a Avant Press y fue tal la fascinación con su música que, antes de invitarlos a ser una de las bandas teloneras de Soda en el Último Concierto de 1996, interpretó junto a Zeta Bosio y Charly Alberti el tema Cibersirena, del segundo disco de la banda en aquel terrible concierto en el Festival Alternativo en Ferro de 1996. Tambien produjo a Avant Press un EP de nombre “Boutique” que aún permanece inédito. Leo fue músico de la primer formación de la banda solista de Gustavo, para la grabación y presentación de Bocanada y finalmente se alejó en 2001 para dedicarse de lleno a su carrera solista. En 2007, y con toda justicia, fue parte de los músicos invitados de Soda Stereo durante su gira reunión, y no solo “por ser amigo de Cerati”, sino por el tremendo músico y cantante que es.

Satélite Cerati, puede ser un muy buen complemento de Infinito (2015) y hasta puede ser una muy buena alternativa para quien quiera aproximarse al Universo Cerati, incluso a sabiendas que este álbum , disponible en CD, LP y descarga digital – formatos mas agradables y con mejor audio que un playlist YouTube – será mas disfrutado por aquellos seguidores de la obra del Maestro que por los no iniciados.

El disco tiene un artwork que habla y mucho del trabajo de Gustavo en estudio (uno de sus hábitats naturales, junto con el escenario) a través de fotografías de controles de consolas de grabación, micrófonos, perillas, vúmetros y cables (La música está en los cables…) y por supuesto, la gran figura de Gustavo Cerati, quien en ningún momento ha encarado estas colaboraciones desde algún supuesto lugar de “Dios de la Música” o de “fan que lo invitan a un tema de su artista favorito” – tranquilamente podría haber cedido a la tentación de ponerse en cualquiera de los dos lugares, si nos ponemos a pensar en, por ejemplo, Telefunka y No Lo Soporto de un lado o Spinetta y Andy Summers del otro – sino que se puso a trabajar a la par para poder llegar a un resultado estético de alto nivel como el que escuchamos en cada uno de estos tracks. Y eso no es poca cosa, eso ES Gustavo Cerati.

Javier Cuenca
De Rosario, Argentina, es seguidor de Soda Stereo desde 1989. Músico y periodista, integró desde 1996 a 2012 la banda Newbery. Colabora en la sección discos y singles de la revista beatle “Glass Onion” y lleva adelante también “El Salón de Man Ray”. Desde 2015 escribe reseñas en Bailando esta maldita canción.