Review: "Plum", de Charly Alberti y Deborah de Corral

Review: “Plum”, de Charly Alberti y Deborah de Corral

Plum es un disco que muchos fans del Universo Soda miran de costado, sin embargo, significa el primer esfuerzo de Charly Alberti por fuera de Soda y no es poca cosa. Con Zeta de invitado, el sonido del disco no está bastante lejos de lo que había ofrecido el trío con Dynamo (1992), el disco que vino a poner en el centro a la “movida sónica”. Pero Plum sí está lejos de aquella movida sónica (Juana La Loca, Martes Menta, Babasónicos) porque mientras esas bandas se reflejaban en Chapterhouse, EMF o los B’52s respectivamente, este disco tiene la antena orientada hacia Curve o los Cocteau Twins.

Deborah no es una gran voz (hablo de este momento de 1995, actualmente hace discos muy lindos), pero no es mal cantante tampoco. Y la banda, liderada por Andy Alberti (a quien veremos en años posteriores al frente de Santos Inocentes primero y junto a su hermano Charly en Mole más acá en el tiempo) suena muy bien comenzando por sus guitarras, que, mezclando la distorsión con algunas pinceladas acústicas, logran un resultado particular.

Cada vez marca el principio del disco y es el único corte del disco, que tuvo su video clip. Con un estribillo atractivo y la voz de Deborah que navega entre mares de guitarras. Planeta ciego es llamativo en cuanto a la letra, pero ya pasados 22 años desde su edición y observando la actual militancia ecologista de Charly, ya no sorprende. El siguiente tema, Corazones puros, es la clásica canción de amor (dentro de un disco firmado por una pareja que se estaba separando, según dijo Alberti a la hora de hablar del cd) con un sonido al que se lo podría difinir en términos no-sonoros, como “pálido” y “agridulce”, más que nada tras el segundo estribillo.

Formas muestra a Deborah empezando a cantar desde abajo y se va soltando a medida que la canción se acerca al estribillo, donde la voz se dobla en este tema de compás ternario. El clima vuelve a cambiar, como en el tema anterior, tras el segundo estribillo y las melopeas que suelta Deborah se funden con las guitarras y teclados en un final de tema que recuerda por momentos a La ronda, del álbum debut de Los 7 Delfines. Azul es un tema que, de haberse presentado este material en vivo, era el número para la apertura de los hipotéticos shows. Tiene la fuerza que ese mismo año comenzaría a mostrarnos la banda norteamericana Garbage, con la escocesa Shirley Manson en la voz. La letra en un momento haría referencia al daltonismo de Charly Alberti : “Cómo es ver con tus ojos todo azul…”.

Hacia mi es donde la guitarra acústica se pone bien al frente, pero el tema, al igual que el que lo sigue, Generador, de corte más tecno-rock, con resabios del sonido de Dynamo, es quizás el punto flojo de Plum, y uno espera que termine para que la cosa se levante nuevamente con Círculos: bien arriba desde el comienzo y el estribillo, a pesar de sólo contener la palabra del título, es atractivo y podría programarse radialmente (¡que antigüedad!) con alguno de Colores santos. El final llega con otro tema tecno rocker que cuenta con Zeta Bosio pulsando el bajo. La canción es llevada hacia un extremo donde se termina cortando abruptamente, y así termina el disco.

Plum no tuvo una recepción muy buena en su momento, dado que solo tres meses más tarde Sueño stereo – el disco de Soda Stereo que marcaría el regreso tras 3 años y el inicio de su última etapa como grupo- saldría editado y el disco de Alberti / De Corral pasó a un segundo plano, o quizás más atrás, dado que tiempo atrás también había aparecido Amor amarillo de Gustavo Cerati (otro disco que, salvo un concierto en una radio, no fue presentado oficialmente en vivo). También hay que tener en cuenta que Plum tuvo una edición limitada y un disco de remixes de edición más limitada aún que fue repartida entre algunos amigos y hoy es una pieza muy buscada por los coleccionistas. Y dada la situación actual del rock argentino, resulta una buena opción para escuchar, aprovechando que hay algunos temas sueltos en You Tube.