Review: "Fuerza Natural", de Gustavo Cerati

Review: “Fuerza Natural”, de Gustavo Cerati

Uno de los discos más esperados de Cerati y acaso uno de los más esperados dentro de esta curiosa entelequia llamada “Rock Nacional”. Editado en Septiembre de 2009 y tras el impactante regreso de Soda Stereo batiendo (cuándo no) records en toda Latinoamérica, Fuerza natural es el último disco de Gustavo Cerati. Y es un viaje sonoro… debo decirlo: al principio no lo entendí ¿Esto después del vértigo “Ahí vamos / Me verás volver“? Y sí… luego de un año con un Cerati repartido entre Italia y Uruguay tenía que salir algo medio Traveller (de viajero, sí. Y de Wilbury también).

El tema que bautiza el disco comienza con unos arpegios brillantes y luminosos y no cuesta imaginarse a Gus (acústica en mano) debajo de una frondosa arboleda y su alma en plenitud copando el aire con su voz y su guitarra. Este tema se relaciona con otro igual de relajado y feliz: Cuerpo y Alma del gigante uruguayo Eduardo Mateo en la imponente versión de Pedro Aznar en su cd homónimo de 1998. Y los coros de Ana Alvarez de Toledo recuerdan casualmente al “Hey Jude” beatle… ¡Cuánta luz!

A continuación hace su irrupción Dejá vù (el primer corte del disco), acaso demasiado deudor del sonido de bandas como The Killers y una letra que habla de ¿Soda Stereo? Who knows… tal vez me pareció. El tercer track es Magia, con el pulso de una vieja bata electrónica Simmons recordando el sonido de Jeff Lynne al frente de la ELO. Y otra letra autorreferencial hablando (una vez mas) de los sinsabores que conlleva el triángulo pareja + música, tan viejo como el mismísimo rock.

Luego se aparece Amor sin rodeos; a mi parecer gran patinada pero dentro de todo hay algo para destacar: Este tema es el primero en el disco de una serie de canciones con un sonido de aires folk y también “folc” (por cierta conexion con el folclore argentino, tan cercano a Gustavo desde los viejos días de Soda con Cuando pase el temblor).

Tanto ha mirado Cerati hacia Europa que un tema como Tracción a sangre descoloca un poco, aunque sigue la línea sonora del track anterior. La letra es tan paisajística como un cuadro de Fernando Fader, el gran pintor de los montes, y también detalla la vida de un rockstar en medio de la ruta…

Desastre retoma la senda pop y vuelve a ¿hablar de Soda? ¿o es solo un dejá vù?. De cualquier manera la melodía es juguetona y va de la manito con la siguiente canción, Rapto, segundo corte del disco y construída sobre la base de un tema inédito de Cerati llamado Vértigo que interpretó en algunos puntos de la gira de Canciones elegidas en el 2004. La letra es un tanto mejor que aquella, pero no es de lo mejor del disco, sin embargo como hit es efectivo.

Cactus abre el segundo acto del disco con aires folklóricos de chacarera dark. Uno de los temas más bellos de Gustavo, a mi me emociona. Pocas veces se ha creado un clima tan oscuramente precioso que inunda los sentidos y el viaje que presupone Fuerza natural se abre en un panorama de paisajes hermosamente desolados que alcanza al siguiente track, Naturaleza muerta. Nuevamente la batería Lynne y una línea medio ecologista para la lírica enmarcada en lo planetario. Dominó es un tema que no hubiese desentonado en 1985. Compuesto por Coleman-Cerati, es un tema ligero que hace pensar una combinación de sonidos Siempre es hoy / Ahí vamos. Sin dudas, lo mas flojo del disco.

Sal: El momento más alto de un disco argentino en los últimos 10 años. El clima cambió a una melancolía que vislumbra playas y orillas infinitas en algún lugar donde las estrellas son absolutas soberanas y la luz que gira es todo lo que ofrece refugio y calor. Es un tema marítimo, donde las olas de la Guitarra del Maestro nos llevan por esas aguas que solo a través de su música se pueden conocer hacia la mansedumbre country espacial de Convoy.

Y el final: He visto a Lucy (In The Sky With Diamonds?) es soberbio, imponente, majestuoso y no me alcanzan las palabras para semejante lección de psicodelia. El más brillante exponente de su género desde los días de Almendra con el Tema de Pototo o Los Abuelos con Diana divaga. Pura energía beatle (si hasta está Gustavo pulsando un Hofner Violín!) La letra cuando dice “Tan liviano su vestido me encendió / Hasta quisiera usarlo yo” o “Yo alucino / Y lo haré mil veces más”. Dios Santo, entre tanta corrección política en las letras, viene alguien y canta esto. Es demasiado. I Am The Walrus, Figuración, Brian Wilson, Tanguito en 3D.

¿Demasiado? Pará que falta #. Son contados los momentos donde he escuchado un final tán épico en un disco. Te puedo nombrar Eiti Leda en el disco en vivo de Serú (No llores por mí Argentina), 1985 de “Band on the run” y obviamente el tándem Brain damage / Eclipse del Dark Side Of The Moon floydiano. Toda conjetura ocultista se la dejo reservada al autor, la música sola te pasa por arriba.