Review: "Doble Vida", de Soda Stereo

Review: “Doble Vida”, de Soda Stereo

Doble vida llegó en la primavera de 1988 siendo un disco netamente invernal. Concebido en Buenos Aires y parido en Nueva York bajo la atenta mirada de Carlos Alomar, este disco tiene dos aristas: es uno de los que más clásicos junta en su lista y uno de los más desparejos musicalmente. Funk, Rock, Rap, Pop y… Latino son los adjetivos que hablan de las 9 canciones que arrancan con Pic Nic en el 4to B, un tema pop con reminiscencias de los Talking Heads y un riff pegadizo que narran la resaca que sigue a una fiesta excesivamente ochentosa.

La fiesta se para en seco con En la ciudad de la furia (el tema que me llevó a ser fan de estos personajes). ¿Qué se puede decir que ya no se haya dicho de este tema? Al parecer no se habían sacudido la caspa dark de Signos del todo y acá se ve. Con el video rodado a año siguiente la presunción se subraya en tonos grises y negros. Cerati se toma el subte en la esquina de Bolívar y Perú y aparece en Congreso, encaramado en lo alto del Congreso para desgranar el intenso rock latino de Lo que sangra (La cúpula) con un memorable solo de Carlos Alomar, que bien podría haber tocado Santana. Un dato es que antes de Alomar, quien fue considerado para producir el álbum fue Mark Knopfler, líder de los Dire Straits… si esto hubiese ocurrido tendríamos un Doble vida diferente, a lo mejor no tan bueno… (es una broma…)

Descarte del segundo disco de Fricción, En el borde tiene la lírica estroboscópica de Richard Coleman y un pulso marcial en su desarrollo, que ni siquiera se quiebra en el rap gentileza nuevamente de Alomar que Zeta reproducía en vivo. Merecía un video clip, pero la hiperinflación tal vez no lo dejó. El LP y el cassette cerraban el lado A con un tema llamado originalmente Los bastardos, cambiado justo antes de los demos a Los languis. Siempre tuve simpatía por este tema llamado a ser relleno y reversionado un año después (tal vez en las mismas sesiones neoyorkinas) en el maxi homónimo de 1989.

El bombo en negras impulsado por Charly Alberti abre la segunda mitad del disco en Día común-Doble vida con muchísimas imágenes y un solo de saxo (sensual) que toca Lenny Pickett, miembro de Tower Of Power, quien registró su sonido “altíssimo” también junto a Elton John, David Bowie y Laurie Anderson, además de ser el saxofonista principal del mítico programa “Saturday Night Live” entre 1985 y 1995, fecha en que pasó a ser el director de la orquesta. Como ven, los Soda no se andaban con tontos.

Corazón delator fue EL lento de 1988/89, reponsable de besos furtivos y noches melancólicas de hombres-lobo aullando a la luna por un amor no correspondido. Cerati canta como nunca (y la cantaría aún mejor en los 11 Episodios sinfónicos, 12 años en el futuro). El ambiente de este tema recae en gran parte sobre los teclados de Daniel Sais, quien tiene en elste disco su última participación como músico invitado para Soda Stereo. A continuación un arpegio de guitarra pasado por un chorus nos marca el inicio de El ritmo de tus ojos, otro tema secundario, que sin embargo fue un elegido de las FM aunque no llegó a ser corte.

Las cintas en reversa habían sido un invento de los Beatles a mediados de los 60’s, y de ahí fue un recurso gastadísimo en los años por venir, sin embargo fue novedoso escucharla como método “percusivo” (si escuchás al revés es el redoblante de la batería) al comienzo de Terapia de amor intensiva, con la letra de Coleman. Los coros, el piano, todo ayuda a cerrar el disco de una manera más que elegante.

Doble vida fue recibido con elogios por parte de la crítica y el público, que acudió masivamente a las canchas de Rugby de Obras Sanitarias para ver al trío y al mismísimo Carlos Alomar, el mismo día que Mohammed Alí Seineldín se rebelaba contra el gobierno de Alfonsín, el 3 de diciembre de 1988. La segunda presentación fue en La casona de Lanús, la noche de Navidad, junto a Virus, sin su líder Federico Moura, quien fallecía al mismo tiempo a causa del HIV. En la ciudad de la furia fue dedicado en su honor esa noche.

Años después Gustavo Cerati opinó que ese fue el disco “menos profundo” de Soda Stereo. La tapa llegó a ser la más icónica del grupo y una de las más reconocidas del rock en español. La torre del ahora NH City Hotel (Bolívar 160, cerca de Plaza de Mayo) resulta ser tan identificable para los fans del trío como la de Abbey Road de The Beatles. Hoy en día te podés sacar la misma foto parado bajo la punta sur de la galería del Cabildo.

Javier Cuenca
De Rosario, Argentina, es seguidor de Soda Stereo desde 1989. Músico y periodista, integró desde 1996 a 2012 la banda Newbery. Colabora en la sección discos y singles de la revista beatle “Glass Onion” y lleva adelante también “El Salón de Man Ray”. Desde 2015 escribe reseñas en Bailando esta maldita canción.