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EXCLUSIVO: Entrevistamos a Leandro Fresco

05 enero, 2012

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Leandro Fresco, reconocido artista que trabajó tanto con Cerati como con Soda Stereo, nos cuenta en un mano a mano imperdible toda su trayectoria junto a Gustavo y la vuelta de Soda a los escenarios en 2007.

• Año 2002, Gustavo tiene en mente el proyecto Siempre es hoy, y te convoca a vos a ser parte de lo que es la gestación del disco y de la grabación. A modo personal, ¿Cómo fue ese llamado? ¿Cómo tomaste ese llamado? ¿Y qué fue lo que te movió a aceptar trabajar con Gustavo?

– En realidad fue en el 2002, como vos bien decís, pero nosotros ya estábamos como en contacto, o sea con Gustavo empezamos a frecuentar en el año 96, 97, por ahí; por amigos en común que teníamos tipo Flavio Etcheto, Carola Bony, así que cuando yo empecé a trabajar en Siempre es Hoy con él, ya es como que teníamos una relación, no fue como tipo un llamado: “Hola Lean, soy Gustavo ¿querés tocar en mi disco?”, sino como que se fue dando todo muy naturalmente. El momento de proposición fue en el estudio de él, en la casa en Vicente López, en Madero, el estudio que se llama Casa Submarina. Estábamos grabando el disco de Leo García y bueno, yo amigo de Leo García también, toqué en el primer disco de Leo, lo grabamos ahí. Gustavo estaba produciendo ese disco, y Leo había terminado de firmar contrato con Virgin, así que tenía que salir de la banda de Gustavo y quedaba ese lugar como vacante. Así que nada, fue como muy natural, antes incluso habíamos hecho la banda de + Bien y hasta un cover de Virus, que fue lo primero que hicimos. Así que más o menos en el 2000 empezamos a trabajar, a raíz de unas vacaciones que Gustavo se tomó en San Martín de los Andes con la familia, estuvo parando ahí en mi casa, y ahí se trajo la MPC, así que pasábamos las noches ahí, tocando, zapando, y muchas de esas cosas fueron después usadas en + Bien.

Fue tranquilo, yo estaba un poco colaborando con él, así que tampoco fue una gran sorpresa, pero sí era un poco lo que esperaba. Sí me acuerdo del primer show, que fue increíble el primer show, como tecladista de Gustavo. Fue presentación de Siempre es Hoy, en Ecuador me acuerdo, en Quito, y era la primera vez que iba a tocar como tecladista en una banda ¿no?, con Gustavo, y los nuevos éramos Pedro Moscuzza, y yo, y Loló, y Flavio y Nalé que venían de Bocanada ¿no?… O sea que nosotros tres éramos como los “nuevitos”. Y bueno, sí, un flash el hecho de subirte a una gira ya tan grossa.

• Fue un cambio medio brusco, ¿no?

– Sí… El primer show fue con Charly García, Gustavo y Fito Páez en Ecuador, en Quito, y fue ese famoso show de que Charly terminó rompiendo todo. O sea que ahí sí fue increíble, porque era el primer show y en un momento estaba la cana en el camarín tipo persiguiéndolo a Charly y nosotros así ¿viste? Y yo decía “wow, qué locura”. Vamos todos en cana y Fito, Charly, todos en la mima celda ¿viste? En un momento se había puesto pesada la cosa, y yo dije: “Acá nos llevan realmente en serio en cana”, estaba muy “heavy”.

• ¿Vos igual antes habías escuchado los trabajos de Gustavo como solista, como con Soda?

– Me gustaban…

• ¿Y cómo fue pasar también a tocar temas de Soda Stereo? Totalmente reversionados además…

– Y… fue increíble, imagináte también el hecho de tener un trabajo que se mezcle tanto con tu gusto propio ¿no? Yo digo “wow, estoy trabajando” y tenía que ir a ensayar con Gustavo, y me pagaban encima por hacer eso. Era como muy increíble. Uno a veces también, con el tiempo, como vos decís, por ahí se te caen las medias, y uno da como naturales un montón de cosas, tal vez por el tiempo, que te hace verlas así. Y supongo que me habrá dado mucha sorpresa en ese momento también. Pero no me acuerdo ahora, así, de alguna sensación. Porque después lo que vino, siempre fue algo cada vez más impresionante ¿viste? las cosas que iban pasando. Entonces era como que ya la sorpresa era sin fin.

• Claro, superaba siempre lo anterior…

– Claro, o de repente, qué se yo, desde estar con Gustavo grabando o compartiendo cosas con él, hasta salir de gira y encontrarte, no sé, con otras superestrellas que andaban por ahí, y terminar compartiendo cosas también con otros músicos, o verte envuelto en proyectos como la vuelta de Soda. Y también haber podido construir con él una relación de mucha amistad ¿no? Y de mucho cariño familiar…

• Claro, que se va dando con el tiempo, con esas vivencias que van teniendo…

– Sí, pero también fue, qué se yo, como algo que no se podría haber dado. Digo, por ahí nos podríamos haber conocido y de repente no haber tenido onda ¿viste?, que también puede pasar.

• Sí, compañeros y nada más…

– O por ahí llevarte bien en un plano musical y que todo lo demás quede en una cosa más distante, en una relación laboral, qué se yo. Uno con compañeros de trabajo, con algunos por ahí establece más confianza, con otros menos ¿no?

• Roken, por ejemplo, nació de esa relación. ¿Nunca tuvo un fin, no comercial, pero digo de editar un trabajo oficialmente?

– No, no, no, siempre entre gira y gira, cuando terminaba la gira de un disco hasta que empezaba la otra, había un tiempo entre medio que es como un poco bajoneante para nosotros ¿viste?… el hecho de parar con toda esa vorágine que es estar girando y toda esa adrenalina es como que estás en una depresión post gira. Entonces tratábamos de escapar un poco de eso. Y lo de Roken fue una idea así de seguir haciendo música, de no parar entre un disco y otro, y nació en Los Ángeles, con Flavio y Gustavo. Porque estábamos en Los Ángeles y teníamos unos días libres, por un show que teníamos ahí de Siempre es Hoy, y nos invitaron a tocar, creo, no recuerdo bien, pero creo que había alguien del norte, alguno de los chicos de México que son amigos nuestros y que muchos viven en Los Ángeles.

Nos invitaron a tocar, o a pasar música en una fiesta, pero así ¿viste? así nomás, y dijimos: “Sí, obvio”, y fuimos con las tres computadoras y unos CDs. Me acuerdo que era como en el Down Town en Los Ángeles, en una terraza, y tocaban otros DJs de ahí, estaba buenísima la fiesta y en un momento, nos pusimos a zapar nosotros tres y se armó una festichola increíble. Mismo nosotros nos quedamos asombrados porque las cosas que nos iban saliendo en ese momento estaban buenísimas.

• ¿No había nada preparado?

– No había nada preparado y habían muchos discos que habíamos comprado ahí mismo en Los Ángeles, y que los estábamos poniendo, como que era como una mezcla entre DJ set y algo en vivo ¿no? Porque era simplemente pasar una tarde ahí, y me acuerdo que terminamos de tocar, no sé, habremos tocado una hora, un rato, estábamos ahí todos y venía gente que no nos conocía, gente de ahí que nos preguntaba: “¿Cómo se llaman?” ó “¿Dónde van a tocar?”, pensaban que éramos un grupo nuevo, que estábamos de gira o algo así, y nosotros ni idea. Después volvimos a Buenos Aires, y no sé cómo fue que se corrió la voz, pero nos vino una invitación de Venezuela, de una amiga mía, Geraldine, que trabaja en un diario. Me llama y me dice: “Che Lean, queremos contratar a vos, a Gustavo y a Flavio como DJs, porque es como la fiesta de fin de año del diario y queremos hacer un evento, en Caracas”. Yo lo llamo a Gustavo: “Che, nos invitan a tocar en Caracas tipo todo bien, nos pagan, nos llevan…”. “¡Vamos!” dijimos, así que ahí de nuevo agarramos la computadora, fuimos, sin nada ¿viste? a pasarla bien, nada más. Caracas, que está buenísimo, calor, no sé qué…

Ahí fue cuando formalmente les tuvimos que decir, como nos pedía la gacetilla de prensa, y bueno, “¿cómo se llama la agrupación?” qué se yo, y ahí dijimos: “tenemos que bautizarla oficialmente”. Y Roken, en holandés, significa humeante, o humo, o algo así. Como los tres fumábamos como unas bestias, dijimos OK. Aparte también nos reíamos porque Gustavo es muy hábil en fumar en lugares donde no se puede fumar. Y me acuerdo también de una vez en México que estábamos saliendo, creo que en el Auditorio Nacional, y había un cartel enorme que decía “Prohibido Fumar”, y Gustavo estaba abajo fumando, ni se había dado cuenta que estaba el cartel arriba ¿viste? Estaba a punto de salir a tocar y él estaba así (hace la seña de fumar) y yo le digo: “Che boludo”, y le hago… (hace la seña indicando el cartel) y mira así, “ohhh”. Dice ”Prohibido Fumar” así enorme y el otro estaba así, dándole, así que en honor al humo salió Roken.

• Y al final el único tema que se conoció, por lo menos públicamente, y que llegó a tocar en vivo fue “Vértigo”.. ¿Pero llegó a haber algún otro tema con letra y todo?

– No, no, no… con letra creo que fue ése, que la letra la hicimos con él de gira, la letra de “Vértigo”. Fue después un tema que tocamos también en la gira de Canciones Elegidas ¿viste? que era como un single fantasma que después se terminó tocando ahí un par de veces en vivo con la banda. Éramos muy desorganizados con Roken, era más el placer de ir y tocar, que las ganas de ponernos a grabar seriamente un disco y eso, porque sabíamos que el próximo disco iba a ser Ahí Vamos. Gustavo ya estaba más como con la idea también de estar un poco ya pensando en el próximo disco de él, y lo de Roken era como un pasatiempo, que igual duró bastante, porque nos fuimos de gira, hicimos una gira, acá en Buenos Aires habremos tocado dos o tres veces, pero hicimos una gira grossa por Estados Unidos y por Latinoamérica.

• Nombraste Ahí Vamos, te llevo al año 2006, el que quizás fue el disco más masivo en ese momento, que fue una explosión lo de Ahí Vamos, con récord de ventas, récord de shows… ¿Cuando estaban gestando ese disco, ¿Se esperaba ese éxito? De decir, “bueno, se está creando algo que puede explotar acá”.

– Y… había una onda así, ¿Sabés que eso es re loco? No se preveía, claro, pero sabías, uno sabía igual… Ahí Vamos fue más condensado, y fue más zapado entre la banda. Gustavo quería que fuera más rockero, que no fuera tan finamente producido como Siempre es Hoy, por ahí…

• Más crudo ¿no? Como lo que fue Canción Animal en su momento…

– Sí, volver un poco más a esa idea, así que fue un disco bien como de banda. Tweety fue el coproductor y me acuerdo cuando Gustavo vino con el demo de “Crimen”, que ni siquiera tenía la letra, era un demo con el piano digamos, nada más, Tweety dijo: “¡Con éste te vas a ganar el Grammy!”, y tuvo razón.

• Él no lo quería, Gustavo contó después que él no quería, no estaba convencido de Crimen.

– No, después igual sí (risas). Después se dio cuenta que era un temazo. Pero al principio es verdad. Tweety me acuerdo que fue muy visionario en eso, como que al instante que escuchó el demo dijo: “Uh, este tema…” y Gustavo no estaba seguro porque quería salir con… o sea fue el primer single, y después salió “La excepción”; y él quería, como veníamos de Siempre es Hoy, quería salir con todo. Y por eso no estaba tan seguro de “Crimen”, que era una balada, pero igual fue un bombazo. Después salió “La excepción” y bueno, prendió fuego todo y sí, fue una locura.

Por ejemplo “Uno entre mil”, un tema que iba a quedar fuera del disco, que hay versiones completamente distintas de ese tema. Y me acuerdo especialmente de ese tema por cómo cambió. Porque hasta digamos el puente, es como se escucha, y después el tema cambiaba y era otra cosa. Y Gustavo decía: “No, este tema, este tema, no sé qué…”. “Y bueno, no, lo vamos a dejar afuera” porque total había otros para ocupar ese lugar. Y bueno, quedó ahí. Era una lástima porque estaba bueno. Y después me acuerdo de un día que vino y trajo “Uno entre mil” como lo conocemos hoy, como fue al disco. Lo que quiero decir es que la capacidad de él para cambiar algo. Modificarlo y llevarlo a un lugar aún mejor ¿no? Y yo me acuerdo de eso porque un día me dijo: “Che, mirá, lo cambié así al tema”, lo escuché y dije: “Está buenísimo” y tiene razón ¿viste? Es como un laburador que va dándole y hasta que no encuentra…

• Es perfeccionista ¿no?

– Perfeccionista y sorpresivo también, porque eso fue como una sorpresa.

• ¿Y cómo fue saltar de eso a Soda Stereo? Si algo era masivo, se fue al otro lado todavía, pasar a hacer seis River…

– Está bueno porque, qué se yo, despejaba las dudas de que él reunía a Soda porque no se bancaba la carrera él solo ¿viste? Cosa que nada que ver. Que para mí nunca fue así, pero por ahí era algo que él pensaba. Un día estábamos comiendo una pizza… Él dijo, “Les tengo que decir algo”, era la vuelta de Soda.

• Estaban en plena gira Ahí Vamos todavía…

– Estábamos con Ahí Vamos, era marzo del 2007, y ahí me acuerdo que estábamos en Rosario. Estábamos comiendo todos antes del show… ”Muchachos, tengo que decirles algo”, porque ya se había empezado a filtrar a la prensa ¿viste? “Va a volver Soda”, y todos hicimos así, con el vaso… (hace el gesto como de atragantarse). Porque aparte viste que los años anteriores había habido rumores de que volvía y no, no, no, no

Muchas veces antes también él decía: “No, no, es mentira, no, no, no”. Y mi vieja me decía: “Che, ¿va a volver Soda?”. Y le digo: “No, nada que ver”. Bueno, vuelven y ¡genial! Imagináte, todos dijimos: “¡Excelente!” Así que terminó la gira de Ahí Vamos, y cuando terminó la gira de Ahí Vamos él ya estaba ahí al mango con lo de Soda, reuniéndose de nuevo con Zeta y Charly, armando el equipo de laburo que iba a hacer la gira, que fue enorme. Terminamos siendo como más de cuarenta personas girando. Tuve suerte de ser el tecladista y de que hubiera un lugar extra para mí, porque bueno, en el caso de Samalea estaba Charly, en el caso de Nalé estaba Zeta, y en el caso mío estaba Tweety pero bueno, Gustavo también necesitaba dos músicos más, así que nada, me invitó, y yo le dije: “Sí, vamos”.

• Y el tema de trabajar con Soda, ¿Varió en algo con cómo trabajabas con Gustavo solo, ó más o menos?

– Y bueno, Soda son tres reyes, y Gustavo es un sólo rey ¿no? Así que en Soda la corona está compartida entre tres. Pero Zeta y Charly, divinos los dos. La verdad que los adoro. Los conocí ahí yo. Los conocía como fan, no los conocía de haber trabajado con ellos. Dos personas increíbles.

• Para Gustavo fue saldar, capaz, una cuenta que tenían pendiente de cómo había terminado Soda.

– También, sí, cosas personales de él, obvio. El me dijo: “Si vuelve tiene que volver con todo” y bueno, volvió con todo, vieron lo que fue el show… El show, me arrepiento de no haber podido ver el show desde afuera, porque vi siempre las pruebas de sonido, y las luces, y todo el escenario, pero era una cosa impresionante de ver.

• ¿Fue shockeante eso de ver el monstruo de 60 mil personas ahí en River?

– Y… es una cosa que si le tomás mucha conciencia, por ahí te puede juegar en contra. Yo siempre digo que las veces que tomé mucha conciencia, pifié.

• Pasamos a Fuerza Natural entonces… Gustavo bajó la pelota al piso, siguió su carrera con algo un poco más tranquilo, igual de potente, pero más tranquilo.

– O sea por ahí más tranquilo porque hay sonidos más acústicos y esa cuestión, pero a la vez más arriba porque venía del éxito de Ahí Vamos, y del éxito de Soda Stereo, o sea que lo agarraba a él en un momento solista que ya era como más alto todavía, por eso yo digo que siempre era como más, y más, y más, y más ¿viste? No es que en algún momento de él, la carrera de él, como que tuvo un declive, siempre era más arriba. Imagináte encarar un disco después de haber llenado seis River. Después de haber ganado, no sé, siete Gardel. No sé cuántos Grammy con Ahí Vamos, o sea, una locura.

• Y seguir teniendo ganas además, de seguir demostrando, de seguir presentando un trabajo. Porque hay muchos que (que es algo que la verdad que es una característica de Gustavo) empiezan a repetir las fórmulas y después ganan 20 mil Grammy, pero bajo la misma fórmula. Él se la juega siempre, disco a disco.

– Sí, es así. Me acuerdo cuando nos fuimos de vacaciones, después de lo de Soda, y él ya estaba con los demos de Fuerza Natural. Pero lo de Fuerza Natural fue igual como más personal también. Él como que hizo los temas en su casa, en una computadora, y un día apareció y ahí me dijo: “Che, mirá Lean”, y bajó y me mostró los demos. Había hecho tipo veinte canciones ya terminadas. Por ahí volviendo un poco al método de lo que fue Amor Amarillo, que fue más él solo ¿no?, haciendo las cosas así, tranquilo. Y después, nada, arrancamos… ¿Cuándo fue? en el 2008, ¿no?

En diciembre del 2008 arrancamos en unas sesiones en Unísono, a ensayar un poco con la banda, porque veníamos de un tiempito sin tocar. Así que empezamos a tocar los temas nuevos y después, en diciembre, se grabó un poco de bases. Después se fue él a New York a grabar con Sterling (Campbell) y con otros músicos de allá. Y después en febrero, marzo, arrancamos de nuevo en Unísono, y fue una grabación así… al mango, como trabaja Gus.

• Sí, aprovecha el momento en el que tiene todo en la cabeza…

– Y lo baja ahí. Así que fue un disco…Es bellísimo el disco. Es muy complejo de hacer. Hoy escuchaba el tema “Fuerza Natural” en particular, y es impresionante la cantidad de elementos que tiene esa canción. No sabés lo complicado que es mezclar un tema así. Como suena ¿viste? Yo creo que se logró una buena llevada al vivo ¿no? con Fuerza Natural. A la vez de todo el talento que él tiene, es una persona con una capacidad de trabajo increíble. Hablo de ensayos de no menos de diez horas, todos los días.

• Un profesional ¿no? Siempre lo fue, porque con Soda era igual.

– Sí, pensá que una persona ya a ese nivel, podría poner un director musical, irse a las Bahamas y llamar por teléfono, y él estaba ahí tocando, todos los días. Y nada, uno aprende de eso también. Y suena y uno dice: “Ah, ¡cómo suena Soda!”, sí, suena, pero también cómo ensayábamos. Es un talento terrible, pero también es un loco que no puede parar ¿viste?

• ¿Y marcó tu carrera el hecho de poder trabajar con él?

– En ese nivel sí, porque yo aprendí un montón. Ese sacrificio que hay que tener por lo que uno quiere y a uno le gusta. Que no es sólo el talento que a él le regalaron. Es aprovecharlo. Él nunca se durmió en los laureles de decir: “Ah, soy Gustavo y voy dos horitas al estudio”. No, estábamos ahí y las jornadas de mezcla del disco duraban dieciséis horas. Uno disfruta, pero digo, porque él también da todo ¿viste?

• Autoexigente también ¿no?

– Sí, y también con los que trabajan con él. Yo porque también me copo con eso, y me gusta la música de él, y pienso en muchos aspectos igual que él, y por eso por ahí también hay tanto “feeling” de laburo ¿no? Porque yo soy igual que él, digamos, no me molesta esa situación de tener que ensayar o de tener que cortar cosas mías, personales, para ir a tocar. Al contrario, con eso siempre bancándolo, como toda la banda. Somos todos un poco así. Muchas veces dicen: “¡Eh, cómo sonaban!”, y qué se yo, y es un laburo ¿no? Estábamos ahí al mango.

• Bueno, te hago la última. Van dos en una. El tema de los remixes, que hiciste remixes en Ahí Vamos, en Fuerza Natural. Si hay alguno más hecho, si se van a dar a conocer, pronto ó en algún momento. Y después ¿Qué proyecto ya tenés pensado para el año que viene? Si es que hay algo en mente…

– Ojalá lo de los remixes. Hay muchos remixes y muchas versiones. Incluso versiones de temas de discos que por ahí él me encargaba a mí. Para serte concreto, hay una versión de “Sal”, con toda una batería programada, que no es la del disco. Finalmente no salió porque, como tiene esa parte programada el tema al final, él quiso poner una batería acústica para que haya más contraste entre una parte y la otra. Pero digamos, existe una versión de “Sal” que no se conoce, con toda una batería programada. Me acuerdo que de Siempre es Hoy también había. Creo que de “Cosas imposibles” hay una versión mucho más electrónica también. Así que hay varios remixes que fueron hechos y que no…

• Lo que no sabíamos era que él también te mandaba a hacerlos, o sea que no era un juego tuyo, sino que también él se prendía en eso y te pedía, como un desafío de…

– Es que yo le decía: “No podés man”. “Man, no puede ser que no suene…” Digo, uno en los ’80, no sé, todos los grupos de rock tienen sus remixes en doce pulgadas en vinilo. Saca un disco U2, hay un remix de U2 en la discoteca. ¿Por qué sale un disco de Cerati y no hay un remix en el boliche? ¿Por qué sale un disco de Divididos y no hay un remix? ¿O de Fito? ¿O de Charly? Digo, como que acá los artistas no se preocupan mucho por eso, y yo que vengo de un palo más del DJ, de la electrónica, como que siempre me quedaba: “Uy, mirá si tal tema de Charly hubiera tenido remix” ¿viste?

Como que acá lo veía un poco descuidado a él en esa parte, entonces cuando tuve la oportunidad, le empecé a prender fuego: “¡Éste tema tiene que tener un remix, loco, Deja vú…!” y él se prendía fuego más todavía: “¿Te parece? ¿Sí? Bueno, hagámoslo”. Muchos los hicimos en colaboración, como el remix de “Casa” que lo hicimos juntos. Así que bueno, ya siempre cuando había un disco digo: “Bueno, el remix” y el tipo: “Ya Lean, ya el remix” y ya sabíamos que iba a salir el single y con el remix. Y en particular el de “Deja vú”, lo escuchamos mucho en Punta del Este, lo pusieron en “Tequila”, lo escuchamos varias veces y acá en Buenos Aires también. Así que funcionan ¿no? Ojalá que Sony por ahí los saque en algún momento a todos. Hay varios también que tengo que no fueron editados.

• ¿De Fuerza Natural o en general también?

– En general. Pero bueno, eso depende de la compañía. Yo, digamos, no estoy autorizado a sacarlos porque eso es material que es de Sony. Entonces tengo que esperar que Sony dé el ok.

• Leandro, muchísimas gracias por la entrevista.

– Muchas gracias.

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