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ESPECIAL: Hace 30 años se editaba Signos, de Soda Stereo

10 noviembre, 2016

Hace 3 décadas salía a la venta un disco que daría un vuelco a la historia de Soda Stereo. Con Signos, el grupo lograría conquistar finalmente Latinoamérica, posicionándose como la banda más importante del continente. En este especial, la historia de aquel proceso de grabación, y las palabras en exclusiva de Zeta Bosio y Leandro Fresco.

LOS ENSAYOS:

Tras una larga gira por Argentina, y algunas presentaciones en Chile, Soda Stereo viajó a Europa y Estados Unidos. Se permite una pausa ante el intenso trabajo, para disfrutar de diferentes festivales, y poder comparar, indirectamente, las nuevas tendencias mundiales respecto de lo que sonaba en Argentina y Sudamérica. En ese viaje, del que también fue parte Fabián Von Quintiero, el grupo observó a artistas como The Cure, y Simple Minds actuando en vivo, lo que serviría, quizás, como motivación para encarar su próximo proyecto discográfico.

En Europa fue todo muy fascinante“, mencionaba por aquel entonces Charly Alberti. “Vimos a The Cure, Simple Minds, INXS, muchísimos grupos. Nos sorprendió cómo sonaban en vivo, íbamos con un pensamiento sobre cada uno de ellos, y al final nos terminaron sorprendiendo completamente lo prolijos que eran en vivo“. Sobre el viaje a Estados Unidos, Charly también se refirió ante los medios argentinos: “Me encontré con una Nueva York tan alborotada y creativa como siempre, totalmente volcada hacia el soul. Hoy la música de los negros es la cabeza de todo“.

Al volver a Buenos Aires, el grupo no tenía nada compuesto, ni siquiera una idea determinada, para lo que sería su nuevo trabajo discográfico. La sala de ensayo sería entonces utilizada como una especie de bunker personal para poder ensayar y tocar en busca de un sonido nuevo que pudiera describir lo que la banda necesitaba transmitir. “Lo único que sí sabíamos era que queríamos hacer algo nuevo“, comentaba Zeta por entonces.

Aquellas sesiones serían interminables, largas jornadas con zapadas, reproduciendo climas. “Apagamos la luz y tocamos. Tocamos durante horas. Eso queda grabado y van saliendo cosas“, explicaba Gustavo. El grupo tendría diferentes etapas en aquellas sesiones en la sala de ensayo: una primera etapa soul, basada en una banda underground que los Soda habían visto en uno de los festivales de Nueva York, lo que sería el inicio del camino y las variaciones que los llevarían finalmente al sonido que quedaría plasmado en el disco. “Cuando entramos al estudio queríamos encontrar un sonido más directo, duro y rockero. Básicamente más expresivo“, definía Zeta. La premisa era la misma que en su disco anterior: cambiar, no repetir fórmulas. En definitiva evolucionar. “En Signos hemos decidido perfeccionar lo que teníamos mal, lo que menos sabíamos hacer que era el caso de las letras y las melodías. Me parece que en ese sentido este disco será más transgresor, espero que la gente se de cuenta de eso“, destacaba Gustavo.

Para Charly este tercer disco significaba la posibilidad de explayarse en nuevos territorios. Para la revista 220, Alberti declaraba que “Lo que vamos a hacer en este nuevo trabajo es utilizar los aparatos eléctricos para mejorar el sonido y no para tecnificarlos. O sea, vamos a usar samplers pero en función de sonidos naturales“.

EL ESTUDIO:

La idea de grabar nuevamente en los estudios Moebio, tras la experiencia vivida con Nada Personal, fue de la banda. Le propusieron además, a Alberto Ohanian, que el ingeniero de sonido debía ser nuevamente Mariano López, quien había logrado reflejar en Nada Personal lo que el grupo buscaba tras su disgusto con su trabajo debut. Ohanian había dejado en claro que existía el dinero como para poder grabar en el exterior, sin embargo Gustavo, Charly y Zeta se opusieron. Ellos tenían ganas de grabar nuevamente en Buenos Aires, y esa sería la decisión final.

Ohanian realizó los contactos necesarios y reservó los estudios Moebio entre el 08 de Septiembre y el 10 de Octubre. Poco más de un mes sería suficiente para poder realizar la grabación, o al menos eso se entendía de antemano. El grupo mientras tanto continuaba en la sala de ensayo, cassette en mano, registrando sus sesiones en vistas a las nuevas melodías que serían parte del nuevo disco, a contrarreloj mientras se venía la fecha de ingreso a los estudios para grabar.

LA COMPOSICION:

Días antes del 08 de Septiembre, la fecha pautada para el inicio de los trabajos en Moebio, Soda Stereo tenía en claro que serían ocho los temas a grabar. Las melodías ya estaban definidas en el cassette que manejaba la banda, y Gustavo se encontraba ante el desafío de comenzar a escribir las letras para llegar con todo pronto a la grabación.

Me acuerdo que me acosté una noche a las dos de la mañana, sabiendo que no tenía ninguna letra y que teníamos que empezar a grabar. Sabía que tenía muchas cosas para decir, pero no veía bien para qué lado largarlas. Digamos que la música crecía geométricamente y las letras aritméticamente“, confesaría luego Cerati. “Esa noche se rompió el bloqueo. Me levanté a las cuatro de la mañana sobresaltado, puse el cassette con la música de los temas, y escribí una letra tras otra“.

Gustavo evolucionaría como letrista en comparación con los trabajos anteriores de la banda. Dejando de lado aquellas visiones agridulces reflejadas en Nada Personal, Cerati buscó ser más directo aunque con un lenguaje más abstracto. “Cuando me puse a hacer las letras en Signos me di cuenta de que era eso lo que quería decir, esas imágenes salían naturalmente, no había otra alternativa. Eso me estaba surgiendo y no tenía que forzarlo. Sí me daba cuenta de que eran depresivas o demasiado retorcidas, pero era lo que me estaba pasando“, explicaba.

Ya no intento pasar lateralmente sobre las cosas, sino enfrentarlas directamente como son, encarar esa belleza que existe en lo interno. En este caso, en Signos, hablo de parejas, del amor, de distintas maneras. Persiana Americana y Signos hablan de cosas muy distintas aunque quizás sobre la misma persona, abstractamente“, definía Gustavo por aquel entonces. “Hay una melancolía en el disco, pero no quise que lo empañara todo y fuera un llanto“.

Hoy, 30 años después, Zeta Bosio nos comenta: “Habíamos bocetado varios temas en la sala de ensayo, había temas muy buenos, recuerdo que El Rito salió de los ensayos, Signos lo trajo Gustavo, los traía más armaditos desde su casa, pero no tenían letra ninguna de las canciones. Había algunas ideas, pero Gustavo las terminó haciendo en una noche mientras estabamos grabando. Se fue, y al otro día volvió con todas las letras hechas justo horas antes de empezar a grabar las voces“.

Cerati, en este nuevo disco, se abriría a compartir la composición de las letras con diferentes artistas. “A mí me gusta mucho cómo escribe Isabel de Sebastián, y de alguna manera me pareció interesante para cortar el ego de tener una persona escribiendo todas las letras del disco“, comentaba Gustavo respecto de la letra de En Camino. “Yo me reuní con Isabel en el estudio, le mostré un poco la onda del LP y le pasé la música para que hiciera la letra“.

En el caso de Persiana Americana, Cerati realizó la letra junto a Jorge Daffunchio. “El mandó una letra a un concurso de radio Del Plata. Su letra se llamaba Cine Negro, y si bien no la elegí porque era un poco complicado ponerle música, en la radio mencioné que me había gustado mucho. La cuestión es que después me llamó para darme más letras, y luego de muchas reuniones, terminamos haciendo Persiana Americana entre los dos“.

Cerati le presentó a sus compañeros las letras que había escrito. Juntos sintieron que el trabajo comenzaba a tener una forma definitiva, justo en el momento que la banda debía comenzar a trabajar en Moebio. El comienzo de la grabación fue perfecto, el sonido era el buscado, y las letras reflejaban lo que necesitaban compartir con el exterior. “Nunca habíamos entrado a un estudio con la seguridad que teníamos esta vez“, comentaba Zeta.

LA GRABACION:

Ante la idea de buscar un sonido más natural, y dar con ciertos timbres íntimos y más directos, los Soda decidieron buscar y revolver el arcón de Milrud donde encontraron viejos micrófonos como los que se utilizaban en Motown, y agregar además un piano y un órgano Hammond al estudio para poder utilizarlos en la grabación.

La primera etapa del trabajo corrió por los carriles correctos, sin embargo, a una semana de comenzadas las grabaciones, los equipos de Moebio se rompieron, por lo que nuevamente se encontraban con el problema de detener una grabación durante varias horas, y algunos días incluso, esperando los arreglos pertinentes. El fantasma de lo ocurrido con el disco debut comenzaba a sobrevolar las cabezas de los Soda. Con la ayuda de Mariano López, un incansable luchador frente a las consolas, Signos pudo finalmente quedar plasmado. “Toda esa demora nos jodió, terminamos reventados. Era un material para grabar en una semana y listo. El concepto del disco pedía hacerlo enseguida, con espontaneidad“, de esa manera Cerati explicaba cuánto los había perjudicado el problema con los equipos del estudio.

Ante la mezcla del trabajo, el grupo también se planteaba el desafío de lograr hacer sonar cada instrumento, y cada voz, de la mejor manera posible. “Teníamos que prestarle atención a otras cosas que no habíamos hecho en los discos anteriores“, mencionaría Charly. “Si poníamos una batería enorme como la de Nada Personal, era imposible hacer que una guitarra se escuchara bien“, concluiría. Por su parte para Gustavo la mezcla también representaba una etapa clave en la edición del disco: “En este disco decidimos explorar el piano, el órgano, de hecho la mayoría de los arreglos de teclados son nuestros. Toda esa concepción de la melodía se nos metió en la cabeza y avanzó en la primer etapa de la grabación, y buscamos que quedara finalmente en el disco, que sin duda es eminentemente melódico

EL LANZAMIENTO:

Signos finalmente saldría a la venta en Argentina el 10 de Noviembre de 1986 mientras el grupo ya se encontraba cumpliendo con fechas pautadas de antemano. “Como ya estaba vendida la gira lo tuvimos que llevar a terminar, pero la presión siempre nos funcionó“, nos recuerda Zeta Bosio actualmente. La idea del grupo, en un primer momento, era la de poder pegar el salto hacia España con este nuevo trabajo bajo el brazo. De hecho se logró la edición del disco en tierras españolas, previendo actuar en ciudades como Sevilla, Madrid y Barcelona. Finalmente el ambicioso proyecto no podría ser llevado adelante. Sin embargo, como siempre, la mira de Soda Stereo apuntaba alto.

La crítica en Argentina fue altamente positiva. Los medios especializados en el rock en castellano respondieron ante la mutación musical que tuvo Soda Stereo con Signos. Para la revista Pelo, este tercer disco en estudio de la banda, significó “un paso en la evolución de la historia de la banda. Si en Nada Personal Soda Stereo había creado un sonido altamente tecnificado, irresistiblemente bailable y básicamente limpio, ahora (cuando muchos tratan de imitarlo) la banda cambió y obtiene un LP sorprendente, pero más natural, acústico, melodioso y suave. Signos es una demostración de cualidades. Si la base Zeta-Charly se había consagrado en Nada Personal como solidísima, en esta placa Cerati trata las guitarras con una maestría muy especial, cantando como nunca. El álbum es delicado y hay que escucharlo mucho más que el anterior“, definía.

Por su parte, la revista Aló Chicas recalcaba que “el trío Soda Stereo debe soportar el peso que siempre tienen que sufrir los precursores sobre sus hombros cada vez que da un paso. El hecho de que Soda Stereo delinee una tendencia musical que muchos han abrazado en los últimos tiempos exige constantemente una superación y una buena dosis de imaginación como para poder zafar de los cánones más estandarizados. Es justamente ese sentimiento el que parece haber movido al grupo al crear un disco como Signos, donde se ha dado lugar a un sonido mucho más natural, en donde los instrumentos acústicos valen tanto como un secuenciador o un sampler“.

EL LEGADO:

Al escribir mi autobiografía, “Yo conozco ese lugar”, me dí cuenta de la poca cantidad de meses que hubo entre la salida de Nada Personal y Signos. Fueron los dos discos que nos abrieron las puertas a Latinoamérica. En muchos países Signos terminó siendo el primer disco de Soda“, nos recuerda Zeta. Uno de los problemas de por aquel entonces, era la edición y reedición de los discos del grupo por parte de las sucursales internacionales de CBS. El grupo jamás podía llevar una cuenta real de cuántos discos tenía vendidos en el exterior, ni mucho menos si los discos eran reeditados respetando las características de los discos originales lanzados en Argentina. “Recuerdo una edición en Ecuador donde de un lado venían los temas de Nada Personal, y del otro los temas de Signos, por ejemplo“, nos explica Zeta Bosio. “Se mezclaba mucho, en la gira llegábamos a un país y estaba sonando Nada Personal, pero llegábamos a otro y lo que se escuchaba era Signos. Así que Signos vino a agregar un poco más de caos en todo lo que se conocía de Soda en Latinoamérica“. Sin embargo con este disco, el tercero de la banda, mucha gente conoció lo que Soda Stereo comenzaba a representar para la música en Latinoamérica. “Para muchos era el primer disco e iban descubriendo luego, hacia atrás, de que había otros discos editados. Recuerdo todo muy caótico, por eso se me mezclan las fechas también, porque cuando llegábamos a algunos países no sabíamos qué temas conocían, o qué discos tenían, si era Signos, Nada Personal o alguna mezcla entre los dos“, finaliza Zeta.

Leandro Fresco fue parte clave en un regreso más que esperado. En el año 2007 Soda Stereo volvía a los escenarios para, en tres meses, conquistar nuevamente al continente. Para Leandro la relación con Soda, casi sin saberlo, comenzó con Signos, muchos años atrás. “Fue el primer disco de Soda que compré conscientemente. Los anteriores los había escuchado porque un amigo del colegio tenía un hermano mayor fanático de la banda, y me había pasado sus cassettes, pero yo era chico, no los había visto jamás en vivo y no era tan consciente de quienes eran aún“, nos cuenta.

En un disco de tan solo 8 temas, es imposible poder destacar alguno por sobre los demás. Al respecto Leandro nos comenta: “La primer canción que me fascinó fue Prófugos. Creo que Signos es un álbum donde la épica de las canciones y del sonido llega a un punto cumbre. Un album de 8 temas donde cualquiera podría haber sido un corte de difusión. Algo tremendamente dificil de conseguir“.

Como mencionamos anteriormente, Signos explotó en Latinoamérica, y uno de los principales motivos era la irrupción del disco en tierras donde aún no sonaba rock en español. “En mi casa escuchaba los discos que había: cosas como Abba, Queen, y tango, folklore y boleros, pero nada de rock en español. Me encantaba poder escuchar en Signos una música tan buena con letras en castellano y sumergirme en las metáforas de la lírica de Cerati“, comenta Leandro.

En comparación a los discos anteriores, se notaba un cambio y crecimiento en todo: de sonido y en el diseño gráfico y la tipografía, ademas es el primero de sus discos donde ellos no aparecen en la portada. También me encantaba como incorporaron arreglos de vientos en las canciones, algo a lo que me pareció nuevo dentro de lo que por aquella época , y a esa edad, entendía como rock o pop“.

En el año 2007 Leandro tuvo la posibilidad de interpretar varios de los temas del disco junto a Soda Stereo, durante la Gira Me Verás Volver. A diferencia de sus colaboraciones en la carrera solista de Cerati, Fresco pudo ser parte, por primera y única vez, de las versiones originales del disco, exceptuando la reversión realizada en No Existes. “Sentí una emoción intensa y agradecimiento a la vida de darme la posibilidad de estar ahí. Creo que todos los fans me pueden comprender: cada uno seguramente tiene momentos íntimos de su historia musicalizados con estas canciones“, confiesa.

Desde el primer segundo de ensayo con ellos tres, mas lo que vino despues, todo fue revivir una película en mi cabeza, una mezcla de recuerdos de toda mi vida que volvían a mí al estar con ellos y todo el staff en cualquier lado, y obviamente, especialmente en el escenario“, explica Leandro.

Si se le pregunta a Fresco qué temas de Signos destacaría del regreso en 2007, no duda ni un instante. “Las mejores fueron No existes, Final caja negra, y para mí Prófugos, que era también la favorita del iluminador Martin Phillps. En ese momento él encendía las luces de cada estadio que visitábamos y desde el escenario teníamos una postal perfecta de la gente saltando. Incluso de la torre de sonido, donde veíamos a lo alto a Martin y el resto de su staff saltando como todos los demás. Realmente un gran pico de emoción“, finaliza.

Signos sería en definitiva el disco que consolidaría a Soda Stereo como el grupo más importante del continente. Con él, la banda lograría conquistar los mercados de Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y México.

Hoy, 30 años después, el disco se transformó en uno de los pilares musicales en la carrera de Soda Stereo para todos los seguidores. Para Zeta Bosio también: “El tema que más me gusta del disco es Sin Sobresaltos. Creo que Signos es un disco muy fino, con Nada Personal empezamos a jugar un poco, a bucear dentro de la música. Y con Signos pudimos definir finalmente un estilo. Se armó una trilogía más que interesante y nos convirtió en una banda que podía tener un futuro interesante“.

  • / Redacción: Allan Kelly Márquez /
    / Agradecimientos: Zeta Bosio, Leandro Fresco, Estefanía Iracet /
    / Fuentes: Revista Rock and Pop, Pelo, Magazine 220, Día Pop, Super Rock /