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A 20 años del “Gracias Totales” en El Ultimo Concierto de Soda Stereo

20 septiembre, 2017

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– “Ya me acostumbré a la situación. Es la despedida, el último concierto, el final. Todos son epígrafes que rondaron esta situación, que a su vez tiene un elemento de felicidad, más allá del supuesto dolor y la supuesta emoción de tocar por última vez, porque hemos decidido despedirnos de esta forma. Es una especie de ofrenda a la gente“, reflexionaba Gustavo Cerati.

La gira El Ultimo Concierto, que había arrancado en México, para pasar por Venezuela y Chile, desembarcaba finalmente en Buenos Aires. La fecha pautada era el sábado 20 de Septiembre. Apenas días antes se decidió la incorporación de músicos invitados para el show de cierre. “Ensayamos en un lugar que era el Prix D’ami“, recuerda Richard Coleman. “Era un lugar para tocar, para hacer conciertos. Se había armado toda la sala ahí, y bueno, cuando me convocaron, llegué al último ensayo. Fue muy representativo. Cuando terminó el ensayo y vi que empezaron a levantar todos los instrumentos, ahí me pegó una emoción, digamos. Ahí fue un momento muy emocionante para mí. Ser un privilegiado de estar en la trastienda de la cosa ¿no es cierto?. Porque dije: “No, no es el último concierto, es el último ensayo, esto es mucho más fuerte“. El tema elegido para Coleman fue finalmente Sobredosis de TV, el cual interpretaría en una versión hiper rockera, como la que se venía tocando en toda la gira.

Por primera vez, Soda Stereo iba a llenar el estadio Monumental de River. Paradójicamente, aquella primera vez, iba a hacer en su último show antes de la separación. “Yo pensaba: con lo que cuesta llegar a hacer un River. Llegás y es lo último que hacés. Es fuerte, me parecía muy injusto“, comenta Adrián Taverna.

Poco después de las 22.30 horas de aquel Sábado 20 de Septiembre de 1997, Soda Stereo subió al escenario de River. “Soda Stereo, Buenos Aires, Argentina”, y el inicio de En la ciudad de la furia. El Monumental tembló. Durante casi 3 horas el grupo transitó toda su carrera y pasando por todos sus discos. “Recuerdo que cada invitado tocaba una canción que había marcado simbólicamente su ingreso a la banda“, detalla Andrea Alvarez, quien fuera percusionista del grupo entre 1989 y 1991. “La Cúpula era un momento en donde ellos me llevaban a lucirme. Eso era histórico y por eso lo eligieron. Yo había sido madre, hacía mucho que no estaba en el escenario así que lo que para todos era despedida, para mí era una fiesta“.

A mí la invitación me llegó de forma muy fría y escueta por un manager“, recuerda Daniel Sais. “No había tenido mayor contacto con ellos antes, salvo algun roce ocasional. Que se separaran no me extrañó, sabía de las fricciones internas de la banda desde hacía tiempo y de la necesidad de Gustavo de incursionar en otra música donde sus compañeros no tenían cabida. Esa experiencia fue interesante, tensa, triste“.

Para Eduardo Iencenella (más conocido como Barakus), histórico stage manager de Gustavo Cerati, la despedida en River fue una noche más de trabajo. “Me cayó la ficha recién con el último tema. En la previa, con la preparación de la gira y después con el andar de los shows, aunque veía a los fans llorando no me daba cuenta de lo que estaba pasando“, comenta. “Para mí estábamos girando y había que estar concentrados en dar el mejor show, pero toda esa exigencia y adrenalina se convirtió en stress los días posteriores al Ultimo Concierto“.

Luego de interpretar 27 canciones aquella noche, Gustavo Cerati interrumpió el coro de los miles de fanáticos que se rehusaban a que el grupo se disolviera: “tengo una buena canción para cantar”. Acto seguido los primeros acordes de “De Música ligera” retumbaron en River.

Al final de la canción, Cerati extendió sus brazos, se acercó al micrófono y comenzó a dar las gracias, como sólo él sabía hacerlo. “¡No sólo no hubiéramos sido nada sin ustedes, sino con toda la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo, algunos siguen hasta hoy, gracias… totales!

Es un recuerdo imborrable en mi carrera, esa frase espontánea que le surgió a Gustavo y que lo marcó para toda la vida“, comentaría luego Adrián Taverna. “Por no poder enumerar a un montón de gente que nos acompañó desde un principio me salió el ‘Gracias totales’“, confesaría el propio Cerati. “Es genial cómo una frase así queda. La cantidad de veces que la escucho utilizada para cualquier boludez es fabuloso. Se convirtió en eslogan.

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Tras aquella despedida en River, paulatinamente, comenzaron a salir a la superficie las razones de la separación de la banda. Como si fuera una especie de terapia pública y personal, cada uno de los Soda planteó ante los medios su postura ante lo sucedido, y lo que el futuro podía deparar.

Yo creo que Soda Stereo podría haber seguido haciendo buenas cosas“, comentaría Charly Alberti semanas después. “Las diferencias se dieron al nivel de quién quiere tocar y quién no. Yo me aburría de no tocar por mucho tiempo. ¿Por qué hay que esperar a ponerse de acuerdo si vamos a tocar dos, cinco o treinta shows? Para mí eso no era un grupo de rock“.

Si bien hoy no comparto muchas cosas con los chicos, no quiere decir que no hayan sido los grandes compañeros de mi vida“, continuaba Alberti. “¿Quién te dice que dentro de algunos años, cuando ya nos aburramos de estar solos, un día la vida nos junta y hacemos algo? ¿Por qué no?“.

10 años después, el tiempo le daría la razón a Charly Alberti. Soda Stereo, también un 20 de Septiembre, volvería para anunciar la Gira Me Verás Volver, con un breve show en Museum. Finalmente, los veríamos volver.

/ EnRemolinos.com /

/ Fuente Músicos invitados: Entrevistas EnRemolinos.com /
/ Fuente Gustavo Cerati: Clarín Agosto 1997 /
/ Fuente Charly Alberti: Generación X Marzo 1998 /