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Después de 20 días en Caracas, Venezuela, el músico Gustavo Cerati fue trasladado a Buenos Aires. La aeroambulancia con el ex líder de Soda Stereo aterrizó pasadas las 18 en Aeroparque. Luego, en un operativo que incluyó a varios móviles, el cantante y guitarrista fue llevado a la clínica Fleni de Belgrano. Cerati viajó acompañado por su hermana Laura y su madre Lillian Clarke en un avión sanitario. En Buenos Aires fue esperado por sus hijos Lisa y Benito, sus otros hermanos y un equipo de Fleni que lo llevó al centro médico ubicado en Blanco Encalada y Montañeses.

En la puerta del Fleni se habían apostado fans del popular músico, que colocaron banderas y pegaron fotos en las paredes. Mañana se brindará un parte médico y el músico comenzará una nueva etapa de su rehabilitación. El músico había partido a media mañana del aeropuerto Simón Bolívar de Venezuela rumbo a Buenos Aires, tras dejar la Clínica de la Trinidad de Caracas, donde estuvo internado por un accidente cerebrovascular. El estado del ex líder de Soda Stereo no cambió en los últimos días. Según dijo el cirujano de la Trinidad Germán Scholtz, “respira por sus propios medios” y “continúa inconsciente“.

Su cuadro es de evolución lenta. Está muy estacionario, pero no ha retrocedido, lo cual es importante“, detalló Scholtz al canal C5N. Recién ayer se supo que la familia de Cerati había firmado la autorización para el traslado y que los especialistas que lo atienden en el Centro Médico Docente La Trinidad autorizaron el viaje por considerar que el músico presentaba “un estado general que le permite afrontarlo“.

/ Clarín /

Andrea Alvarez, quien formara parte de Soda Stereo durante las giras Languis y Canción Animal, nos cuenta sus vivencias junto a la banda.

• Si bien hoy en día existen muchas bateristas y percusionistas mujeres, a comienzos de los 80s no era muy común que digamos. ¿A qué edad comenzaste a darte cuenta que la percusión era a lo que querías dedicarte? ¿Te jugó en contra en algún momento el ser mujer en un género tan machista como el rock?

– Yo empiezo a hacer música en los 70, antes de entrar a la escuela primaria. Cuando ya entré en la adolescencia, la batería (con el rock como disparador) fue como un llamado en mi vida, lo tomé naturalmente, como casi todo lo que me pasa. Nunca pensé ni sentí hacer otra cosa de mi vida que no fuera la música, esa es la verdad. Nunca tuve problemas de vocación, de ver qué hacer de mi futuro… nunca. Siempre sentí que era eso lo mío.

El rock es machista porque se encuentra dentro de una sociedad machista y es una expresión de la cultura popular con todo lo que esto trae. No es mas ni menos machista que cualquier género, profesión o la vida misma. Me costó ser yo, como el ser humano que soy. Yo creo que lo que mas cuesta es ser aceptado/a teniendo una personalidad fuerte. La gente más sumisa (mujeres y varones) son las mas aceptadas por la sociedad.

• A mediados de 1989, luego de la segunda parte de la Gira Doble Vida, te integrás a Soda Stereo. ¿Cómo te propusieron ser parte de la banda? ¿Tenías trato con alguno de ellos antes de tu ingreso?

– Yo a ellos los conocía por la música en Buenos Aires, nos conocíamos todos. Yo tocaba en Viudas e Hijas y hasta compartimos fecha. Después, yo me fui a vivir a New York y ahí también seguí mi amistad mas que nada con Charly. Fui a los ensayos y pasé por el estudio en” Doble Vida”, y cuando volví a Buenos Aires un día me crucé con Gustavo, de casualidad y le sugerí de tocar… Ellos justo estaban preparando la gira, fui y quedé.

• ¿Qué opinión tenías sobre Soda antes de ingresar al grupo? ¿Eras de escuchar sus trabajos o te mantenías un poco al margen de lo que realizaba la banda?

– A mí la verdad es que me gustaba otra música y no tenía ni idea de las canciones. Solamente las mas obvias… pero muchas canciones eran nuevas para mí en los ensayos. Me gustaban porque son buenísimos, pero no era la música en donde yo estaba en ese entonces.

• Para la Gira Languis de 1989, además de tu ingreso, comienza la participación directa con la banda de Tweety González como tecladista. ¿Qué relación tuviste con él? ¿Sirvió en algún aspecto el no ser la única nueva artista en ingresar a Soda en ese momento?

– Conozco a Tweety desde mucho antes que eso, años antes. Él seguramente fue un punto a favor en mi ingreso a la banda. Pero nuestras funciones eran muy distintas. Él era muy importante musicalmente hablando, lo mío era mas energético, de show en vivo… mi trabajo pasaba por otro lado.

• Gustavo mencionó que Canción Animal fue realizado primeramente por él en su casa, y que luego fue retocado por todo el grupo antes de la grabación final. ¿Cómo recordás aquella primera escucha por parte tuya de ese demo?

– Recuerdo perfectamente haber escuchado el demo en su casa, recuerdo que sonaba casi igual que lo definitivo, prácticamente estaba cerrado. Para mí es el mejor disco de Soda y uno de los mejores de la historia del Rock Argentino. Creo que me gusta mas ahora que en el momento en que estaba siendo parte. Cuando lo escuché por primera vez… no entendí mucho por dónde iba la idea de Gustavo… pero me dejé llevar porque era su historia y mi función era acompañarlo en el recorrido.

• ¿Cómo fue la dinámica del grupo durante la grabación del disco tanto en Buenos Aires como en Estados Unidos? ¿Te plantearon cómo querían que fueran tus aportes? ¿o te dieron libertad total en la creación de sonidos de tu parte?

– En algunas cosas me dieron libertad y en otras me decian qué tocar. Pero lo mío, repito, era mas de show en vivo. Yo recuerdo llegar a Miami después de que Charly había terminado con la parte de batería. No recuerdo mucho mas… esperar hasta que me tocara el turno, divertirnos…

• Al momento de estar grabando Canción Animal, ¿preveían el éxito que finalmente tuvo?

– No, para nada. Y no creo que ellos se dieran cuenta en el momento. Yo estoy super orgullosa de haber sido parte de ese disco y de lo que significó en todo ese momento.

• Hasta tu ingreso, Soda no había tenido en toda su historia un percusionista mas allá del trabajo de Charly Alberti. Viendolo a la distancia, ¿qué crees que era lo que buscaban con tu inclusión en la banda?

– Yo creo que Soda corrió el riesgo. Era la primera vez que una mujer ingresaba como músico, como instrumentista, como parte de la música, no solo de las voces. Y en el escenario mi papel fue creciendo cada vez. Y era marcar tendencia. No era solamente musical la inclusión, era todo un símbolo. Musicalmente yo hacía muchas cosas electrónicas además de lo acústico y las voces. Todo tenía que ver con la música que estaba pasando. La unión combinaba perfecto.

• ¿Cómo fue tu relación con Charly durante tu participación en Soda? ¿Eran de hablar mutuamente sobre diferentes cuestiones que tuvieran que ver con la percusión y el trabajo de ambos?

– Nosotros éramos y somos muy amigos. Y éramos también bastante compañeros en la banda. Musicalmente las ideas venían mas que nada de Gustavo, y se basaban mas que nada en seguir un estilo, una forma, una identidad de la banda. Había que entender eso mas que otras cosas.

• En Diciembre de 1990 Soda se presenta en Vélez, siendo el primer grupo argentino en llenar un estadio de fútbol. ¿Qué recuerdos tenés de esa presentación?

– Recuerdo muchísimo, obviamente. Recuerdo la ropa, las preparaciones, todo!. También la angustia del bajón, el “después”, es más… creo que ni bien terminó el show, yo decidí internamente que me iría de la banda, que la etapa estaba cumplida en ambos lados. Y lo hice después del Gran Rex.

• Justamente, luego de la serie de 14 conciertos en el teatro Gran Rex dejas el grupo. ¿Cuáles fueron los motivos de tu alejamiento de Soda Stereo? ¿En algún momento te reprochaste o sentiste que fue una decisión equivocada?

– Me costó mucho decidirlo, porque yo sentía que tenía que ir por otro lado y que además la musica de Soda estaba rumbeando para un lado que no tenía nada que ver con lo que yo hacía. Pero a la vez, era un lugar en donde todo el mundo quería estar. Por eso me costó decir “hasta acá está bien pero ya fue”… Y pasó medio en conjunto. Yo ya lo había decidido internamente y me junté con Gustavo y lo charlamos y desde ahí quedamos, como bien puede verse… en muy buena relación.

• A mediados de 1993 Soda se separa por primera vez a pedido de Gustavo. Sin embargo él mencionó en varias entrevistas que luego de la Gira Animal y de la presentación en la 9 de Julio, sentía que el grupo había llegado a lo mas alto que podía llegar. Siendo que vos fuiste parte justamente de esa Gira Animal hasta medidados de 1991, ¿qué opinás al respecto?

– Es tanta la presión que se siente (y lo digo viéndolo medio desde afuera ya que yo estaba en el medio de todo pero la fama no era mía) que todo el tiempo pareciera que está todo mal y a punto de explotar. Pero forma parte de esto que es el éxito en la música y en el espectáculo. A mí me pareció bien pero porque yo creo mucho en los cambios y justamente descreo de quedarse en un lugar de éxito solamente porque alguna vez funcionó… para mí cambiar está bien.

• En 1997 participás como invitada de El Ultimo Concierto. ¿Qué sentiste arriba del escenario sabiendo que Soda Stereo se estaba separando? ¿Vos elegiste o te propusieron tocar La Cúpula?

– Cada invitado tocaba una canción que había marcado simbólicamente su ingreso a la banda. La Cúpula era un momento en donde ellos me llevaban a lucirme. Eso era histórico y por eso lo eligen. Yo había sido madre, hacía mucho que no estaba en el escenario así que lo que para todos era despedida, para mí era una fiesta. Además, como te dije antes: yo estaba de acuerdo con que cada uno siguiera su camino en la vida.

• Durante la premiación a Soda Stereo en el 2008 como Personalidad del Año, participás tocando algunos temas con Zeta y Gustavo. ¿Qué fue lo que pasó con Charly en ese momento? Porque los medios han manejado varias hipótesis al respecto. ¿Y qué sentiste al estar en su lugar?

– Fue la entrega al premio “personalidad del año”. Esto lo organiza CAPIF, ese año se lo dieron a Soda. Era un show, donde estaba todo el mundo de la música, prensa, etc. Yo casi no voy, porque estaba dando clase… pero mi amiga quería que la lleve y mi prensa me dijo que estaba bueno aprovechar para contarle a los medios de mi disco. Fuí, me encontré con ellos, todo bien y al final de la fiesta todos querían que toquen. Charly no estaba de acuerdo por razones bastante entendibles: razones técnicas. El escenario no era del nivel de Soda. Estaba ok, pero… no era del nivel al que Soda estaba acostumbrado. Y… de verdad no era que tenían que tocar, eso fue fuera del programa.

Charly ya se había ido y medio en broma dijo que si querían tocar que lo hiciera yo en su lugar, pero fue muy en broma. En un momento me llaman, me explican el plan y así de repente salimos a tocar con Gustavo y Zeta. Muy divertido, sorpresivo… muy de todo.

Después la prensa dijo cualquier cosa, pero cuando me encontré a Charly en un evento nos reíamos juntos de todo eso. Yo con él sigo teniendo una amistad, así que… fue algo fuera de contexto casi como una broma interna. Nada importante. Aunque para mí fue como si hubieran organizado toda esa fiesta en mi honor! Fue muy lindo ese recuerdo.

• Siendo hoy en día una artista consagrada, e incluso muy querida por los viejos fans de Soda, ¿qué sentís que ganaste, y qué perdiste estando en Soda Stereo?

– Perder no perdí nada. Ganar, un montón de cosas: profesionalismo, musicalidad, experiencia musical, experiencia como persona… todo fue aprender y aprender!

• En el 2002, en tu primer disco como solista, invitás a Gustavo y a Zeta a participar de ese trabajo. ¿Cómo es tu relación con ellos después de tu pasaje por Soda Stereo?

– La verdad es que los quiero. Me siento cerca aunque no los vea, forman parte de mi historia. Esa es la relación.

• Muchas gracias Andrea por esta entrevista!

– Les mando un saludo grande, y les deseo lo mejor!

/ EnRemolinos.com /

Alejandro Terán, quien formara parte de Sueño Stereo, El Ultimo Concierto, y quien fuera el director del 11 Episodios Sinfónicos, nos cuenta sus vivencias junto a Soda Stereo y Gustavo Cerati.

• ¿Cómo llegás a participar en Sueño Stereo de Soda en 1995? ¿Habías tenido contacto con alguno de ellos anteriormente?

– Un periodista amigo de Gustavo llamado Pablo Schanton había venido a escuchar a la orquesta Mulo, extraño combo que diseñábamos con Axel Krygier. Al parecer quedó bien impresionado, porque nos hizo entrevistas y le habló a Gustavo de nosotros. El Mulo era, como su nombre lo indicaba, el híbrido total: una orquesta de referencias estéticas tan licuadas como cuando uno mezcla cuatro gustos de helado hasta que ya no se reconoce un color independiente.

• Según tu vivencia, ¿qué ambiente recordás había por entonces en Soda Stereo luego de un parate de casi 2 años? ¿cómo eran las sesiones de grabación de Sueño Stereo?

– Las sesiones previas a la grabación fueron en Supersónico, la vieja sala de la calle Naón. La grabación de los cuartetos se hizo luego en Moebius, un pequeño estudio (que no sé si funciona aún) que se especializaba en grabar cuerdas. Yo era muy joven y los músicos para la sesión me los sugería mi padre, y recuerdo que no me gustaban para nada. Pero Gustavo me pareció muy hábil para sacar lo mejor de cada uno y finalmente las cosas quedaron bien.

• Siempre se dijo que Soda Stereo era prácticamente Gustavo, y detrás venían Zeta y Charly. Siendo que vos participaste de la grabación del último disco de la banda, ¿qué podés comentar al respecto? ¿era realmente así? ¿cuál es la sensación que te dejó ese trabajo en conjunto?

– A nivel artístico mi relación ha sido siempre con Gustavo, y él era, sí, el líder estético de la cosa. Con Zeta y a Charly me une una simpatía personal, pero nunca he trabajado en lo conceptual con ellos.

• Bajo tus conocimientos musicales, ¿cómo explicarías un crecimiento tan grande como el que tuvo Soda desde su primer disco, hasta Sueño Stereo, en tan sólo 11 años de carrera entre uno y el otro?

– En lo específicamente musical la explicación es muy sencilla: Gustavo es un músico de una calidad completamente excepcional, un gran cantante y un guitarrista increíble. Esto, además de su virtuosismo como productor y como compositor: Cerati es un superdotado musical, y cabe esperar de él muchas sorpresas y cambios de timón, aún. En cuanto al fenómeno de Soda Stereo en sí, hay muchos otros parámetros (sociales y culturales) que convirtieron a la banda en un ¨signo de los tiempos¨.

• ¿Qué experiencia de vida te dejó El Ultimo Concierto con Soda Stereo? ¿En ese preciso momento se siente en el ambiente el tema de la separación sin ser integrante de la banda?

– Aquella gira del Ultimo Concierto fue muy grata para mí, porque viajamos con un grupo muy divertido: Axel Krygier, Gustavo, Analía Gómez… Nos escapamos al Caribe en unos día libres y lo pasamos increíble, en Morrocoy con nuestras patas de rana y snorkels. Buceo psicodélico! Nosotros estábamos en pleno entrenamiento marcial oriental, teníamos claro que los finales son siempre comienzos y no nos preocupaba en lo más mínimo la parte ¨empresarial¨ del asunto (como siempre). Quizás incluso, funcionamos en ese viaje con Axel como alegradores del clima, porque la ¨institución Soda Stereo¨ no significaba nada para nosotros. Humanos viajando, haciendo música y divirtiéndose, y nada más.

• ¿Cómo surge la idea de Gustavo de realizar un disco como Bocanada, con la participación de una orquesta? ¿Qué recordás de la grabación de Verbo Carne en Londres con la orquesta local?

– Gustavo me dijo: – Este tema me sugiere una situación orquestal.

– Bueno, podemos armar algo acá con amigos… le respondí.

– No, no… Yo me imagino, no sé, la Sinfónica de Londres, en Abbey Road.

– Ah, bueno.

La Orquesta de Londres es tan increíblemente poderosa, precisa y expresiva, que la primera toma nos dejó literalmente mudos, con los ojos rojos y un nudo en la garganta. No sabíamos qué decir! Nos emocionó el resultado de tal manera que aquella impresión determinó después la gana de hacer los Episodios Sinfónicos.

• Viéndolo a la distancia, luego de la separación de Soda ¿qué opinión te merece un disco como Bocanada?

– Bocanada me parece poético, personal, un poco susurrado, con varias vistas de los paisajes interiores… Es uno de los discos más refinados de Gustavo, y lo veo especialmente resistente al paso del tiempo.

• ¿Cómo surge el proyecto del 11 Episodios Sinfónicos? ¿Qué reacción tuviste al llegarte esa propuesta?

– Los Episodios no fueron idea de Gustavo, ni mía. Fueron producto de la insistencia de Diego Sáenz, motor del proyecto. La única reunión por ese asunto fue en un auto y duró cuatro minutos. Yo venía escribiendo orquestas virtuales del tipo del cine Clase B, por diversión. A Gustavo le interesó esa sonoridad, me alentó en ese sentido y me sugirió que las versiones no fueran demasiado dark. Bajé del auto. El siguiente encuentro fue el primer ensayo, con la partitura terminada: no se hizo ni una sola corrección.

• ¿Existieron algunos otros temas ensayados o pautados previamente que finalmente no formaron parte del proyecto?

– Uno: En Remolinos. Por más que le dimos vueltas a las versiones orquestales, no conseguí una sonoridad que le agregara algo a la original.

• ¿La lista de temas fue armada entre vos y Cerati? ¿O participó alguien más en la elección?

– No la armó nadie, creo…Fui haciendo temas que me parecían más aptos para llevarlos a la orquesta. Seguro Gustavo sugirió alguno y Sáenz también, pero no recuerdo. Después escribí Lisa y el otro que no me acuerdo y los tocamos con las orquestas de México y Venezuela

• Pocos meses después de realizarse el concierto en el Teatro Avenida, se viene con todo la crisis en Argentina. ¿Crees que el proyecto en sí del 11 Episodios Sinfónicos hubiera tenido aún mas repercusión o hubiera dado para más de no haber ocurrido dichos hechos? ¿Quedó algún proyecto truncado a raíz de ello?

– Mi vida como músico tiene muy poco que ver con el dinero. Es más: mi vida en general tiene muy poco que ver con el dinero! No tengo auto, ni propiedades, ni cuenta en el banco, ni ahorros, ni crédito, ni nada que una crisis económica pueda modificar sustancialmente. El dinero sólo cumple funciones prácticas de básica subsistencia de mi tribu. Ah! y mantiene cierto ocio de una ex-mujer pícara que, periódicamente, me manda horribles abogados con caras de Rottweiler. Los Episodios iban a ser originalmente sólo un show de televisión digital (ni CD ni DVD estaban contemplados, y mucho menos una gira internacional como la que hicimos!) Así que finalmente, para ser algo tan raro, rindieron bastantes frutos prácticos.

Los Episodios tienen, además, algo espiritual potente que no sé a qué se debe: mucha gente me ha comentado que surten un efecto iluminador, de energía positiva. Yo supongo que esto debe ser la consecuencia de tanta gente trabajando junta con tan buena vibración, dejando todos lo mejor de sí…

• Luego de la gira del 11 Episodios, ¿seguiste en contacto con Gustavo? ¿cómo es tu relación actualmente con él?

– Siempre estamos en contacto. Hice unos brasses para Fuerza Natural, en el tema He visto a Lucy. Cuando nos encontramos, charlamos y hacemos un poco de filosofía; también nos reímos bastante. Nos divierte que siempre nos crucemos en proyectos más bien bizarros…

• ¿Cómo viviste el regreso de Soda Stereo en el 2007? ¿Te enteraste por los medios como todos nosotros?

– No recuerdo cómo me enteré… Fuimos al show con mi mujer María (que de adolescente en los 80s consideraba a Soda Stereo como ¨lo careta¨) y la pasamos súperbien: a Gustavo se lo veía muy desenvuelto como showman, relajado… Quedé realmente impresionado por el desarrollo de su sonido de guitarra, además. Fue notable la evolución de él como artista-performer en esa década de investigación y curiosidad.

• Nunca faltan las críticas que hablen del interés por la plata, incluso Cerati lo comentó en la conferencia de prensa del 20 de Setiembre, ¿qué opinás sobre ese tipo de comentarios?

– La plata sirve a fines nobles cuando está en manos de personas nobles, y viceversa. Cuando veo a Gustavo en su estudio dejando toda su energía en una búsqueda artística, obligándose a una exigencia musical altísima, y obteniendo al final gran belleza, intuyo que en su caso, el dinero no le hará mal ni lo volverá perezoso, porque él tiene el don. Y es muy notable cómo no ha perdido ni un punto de entusiasmo.

• ¿Escuchaste el último disco de Gustavo, Fuerza Natural? ¿Qué sensación te dejó? ¿Lo vas a ver en vivo?

– Escuché Fuerza Natural varias veces mientras se estaba gestando, en el estudio de Gustavo, y me impresionaron al principio sus colores acústicos, casi campestres… El elemento psicodélico y la espiritualidad luminosa y optimista también me llamaron la atención. Las letras de Benito! Los coros de Anita Alvarez! Me encanta el disco, y además, grabé a dos tenores con mi sobrino Christian, gusto que quería darme hacía rato.

• Muchas gracias por dejarnos entrevistarte. ¡Te mandamos un saludo de parte de toda la gente de EnRemolinos.com!

– Fuerzas eléctricas 2010 para EnRemolinos.com, que impulsen a la alegría y a la mirada serena!

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